Madre pierde 2 hijas en Veracruz: Virginia desapareció en 2013, a Estefanía la mataron hace días

Una doble desgracia vive una madre de familia, quien en seis años perdió a sus dos hijas, una desaparecida en el año 2013 y otra ejecutada a balazos frente a sus hijos en céntricas calles de la ciudad.

Rosita Feliciano perdió a su primera hija, María Virginia en el año 2013, cuando salió de su hogar y nunca más volvió a saber de ella.

María Virginia fue una de las 279 mujeres veracruzanas que hasta ese año formaban parte de la lista de personas desaparecidas de la Procuraduría General de la República (PGR).

Según dio a conocer Blog.expediente el 20 de febrero de 2014, Virginia Ríos Feliciano desapareció en el año 2013 y sus familiares acudieron a interponer la denuncia correspondiente ante la PGR, bajo el número de investigación 774/EXT/2013 que, al igual que muchas otras quedó archivada.

Desde ese entonces, empezó el calvario para Rosita y sus familiares, quienes empezaron a peregrinar en busca de la joven.

Así fue como la madre de familia se integró al Colectivo de Familias de Desaparecidos Córdoba-Orizaba A.C., que hoy da cuenta de la doble desgracia que envolvió a la familia.

Durante cinco años, la mujer ha participado en las tareas de búsqueda que realiza el colectivo, como marchas, plantones, reuniones con autoridades y activistas como el padre Alejandro Solalinde, también han ido a exploraciones, jornadas de búsqueda y recorridos por otras ciudades, donde al igual que cientos, tal vez miles, de padres buscan a un hijo con la esperanza de volver a verlo.

A ella, algunas veces en las actividades de búsqueda la acompañaba su otra hija, María Estefanía Ríos, de 24 años, quien convivía con los demás integrantes del colectivo.

Pero el pasado miércoles, María Estefanía, mejor conocida como “La Negra”, fue asesinada a balazos cuando regresaba de haber ido a traer a sus hijos a la escuela.

En la esquina de la avenida 2 y calle 2, sujetos desconocidos que iban en una motocicleta, se le acercaron y le dispararon, y después huyeron hacia la colonia Nuevo Toxpan.

Aún cuando la joven fue rescatada y llevada al hospital de la Cruz Roja, momentos después falleció a consecuencia de los balazos en el tórax.

SOLIDARIDAD DEL COLECTIVO CON LA FAMILIA

El crimen de la joven María Estefanía provocó no sólo el repudio de la sociedad cordobesa, por la “ola” de inseguridad que azota a la ciudad, sino también de grupos activistas, como el Colectivo de Familias de Desaparecidos A. C., al que pertenece la madre de la víctima.

Araceli Salcedo, vocera del colectivo, en un mensaje difundido en redes sociales, expresó el apoyo y solidaridad del grupo hacia los afectados.

“Uno de los dolores más grandes y profundos que a las madres nos pueden suceder es, sin duda, la muerte de una de nuestras hijas, de uno de nuestros hijos”, expuso de entrada.

Luego, señaló que “es por ello que hoy, los miembros del colectivo de Familias de Desaparecidos Córdoba-Orizaba A. C., deseamos abrazar fuertemente, con hermandad, con el corazón y con el alma, a nuestra compañera Rosita Feliciano, pues a su pena por la desaparición de su hija María Virginia Ríos Feliciano, se le suma, lamentablemente, la muerte de su también hija María Estefanía Ríos Feliciano, con quien tuvimos oportunidad de convivir en algunas ocasiones en las que acompañó a nuestra compañera a marchas y actos de visibilización por nuestros desaparecidos”.

Agregó que “sabemos perfectamente que no existen palabras suficientes para hacer menguar el dolor que se vive en estos duros momentos pero, querida Rosita, de nueva cuenta extendemos hasta ti y toda tu familia nuestra unidad, nuestra opinión y sobre todo nuestro amor. Porque la lucha por un hijo no termina y una madre nunca olvida”, concluyó.

Aún cuando surgieron versiones de que la policía había capturado a un sujeto que estaría relacionado con el crimen, hasta el momento las autoridades no han emitido ningún informe al respecto.

SINEMBARGO

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