Los secretos del incienso

Es una de las fragancias más antiguas en el mundo. Unos investigadores acaban de descubrir los componentes que proporcionan su olor particular al incienso: dos moléculas encontradas por vez primera en la naturaleza, y referidas como “ácidos olibánicos” por los científicos.

Es mencionado más de veinte veces en la Biblia, donde es uno de los presentes ofrecidos por los tres reyes magos al niño Jesús. El incienso, uno de los aromas más antiguos del mundo, es una goma resinosa que exuda de la corteza de los árboles Boswellia, que crecen en países que bordean el Mar Rojo y el Golfo de Adén. Ha sido usado durante más de 6.000 años por infinidad de civilizaciones, desde la de Mesopotamia hasta la actualidad. Quemado regularmente durante las ceremonias religiosas, contribuye a proporcionar el olor tan particular de las iglesias. A pesar de su larga historia y a la gran cantidad de investigaciones dedicadas a él, la naturaleza exacta de las sustancias que proporcionan al incienso su aroma distintivo aún no estaba clara.

El equipo de Nicolas Baldovini, del Instituto de Química de Niza en Francia, que se especializa en perfumes, acaba de conseguir identificarlas por vez primera. La principal dificultad reside en encontrar métodos de análisis lo bastante precisos para caracterizar estas sustancias aromáticas, que están presentes en el perfume en cantidades muy pequeñas (unos pocos centenares de partes por millón), y por tanto aún son más difíciles de detectar.

Gracias a este descubrimiento, los fabricantes de perfumes podrán ahora producir estas moléculas artificialmente en cantidades ilimitadas, y usarlas en la elaboración de fragancias.

Fuente: noticiasdelaciencia.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *