Los Irma y Harvey de la vida real se sorprenden de los huracanes que llevan su nombre

Harvey e Irma son una pareja de ancianos que llevan 75 años de casados y en los últimos días han saltado a la fama en Estados Unidos por los huracanes que llevan sus respectivos nombres.

Irma cumplirá 93 años de edad en noviembre y Harvey cumplió 104 años en julio pasado.

Además de haber sido testigos a distancia de los destrozos de los huracanes de la última semana, también vivieron durante su juventud igualmente vivieron la experiencia de subir a un avión, ver a Neil Armstrong pisar la Luna y además a notar cuánto ha cambiado el clima desde que eran jóvenes y cómo es que el ser humano ha impactado sobre la naturaleza.

La señora Irma incluso recuerda el estado del tiempo cuando John F. Kennedy fue asesinado. El día estaba fresco y nublado, dice, en su casa de Spokane, en el occidental estado de Washington.

Y ahora, al respecto del clima, Irma Schuleter dice a The New York Times que nunca imaginó que un día un ciclón llevaría el nombre de su esposo o el suyo; mucho menos el de ambos.

“No sé cómo lo han hecho para tener un Harvey e Irma”, dijo la señora Schluter. “No tengo ni idea de lo que haría; nunca he estado en ese tipo de situación (en un huracán)… Intentaría ayudar a algunas personas, aunque no sé cómo”, añadió

La respuesta a doña Irma es muy sencilla: Desde 1979, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha alternado nombres de hombres y mujeres para las tormentas tropicales originadas sobre el Atlántico.

Son seis listas maestras de nombres que se mantienen y se utilizan en rotación, por lo que los nombres de huracanes de 2017 aparecerán de nuevo en 2023. Sólo los huracanes que son mortales quedan para la historia y sus nombres no vuelven a ser utilizados.

Harvey primero fue utilizado como nombre de la tormenta en 1981 y otras seis tormentas han tenido ese nombre.

Dada la ferocidad de los huracanes Harvey e Irma en 2017, esta será probablemente la primera y última vez que los nombres entren en conjunción.

 

Con información de The New York Times.

 

 

nyo

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