Los entrenaron en Tabasco para sicarios… y caníbales

Grande fue la sorpresa de los investigadores policíacos, cuando comprobaron que dos de los 12 integrantes de una banda criminal del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), relacionados con la ejecución de cinco personas en el tianguis de “Autos Aladino” eran menores de edad, y que como forma de adiestramiento eran obligados a comer carne humana, que desprendían de las personas muertas a manos de ellos mismos.

Este tipo de canibalismo, de acuerdo con las declaraciones de los cabecillas detenidos, fue parte de un entrenamiento a los menores con la finalidad de que llegaran a ser criminales de alta peligrosidad por su sangre fría.

Estos adolescentes, con edades de 16 y 17 años relataron ante los investigadores del caso, sin manifestar arrepentimiento alguno, la forma en que desmembraron el cuerpo de una víctima que fue anterior al caso “Autos Aladino”, para luego comer algunas de sus extremidades.

El cadáver del que comieron los adolescentes pertenece a un sujeto que fue levantado a principios de mayo -unas semanas antes del caso de Autos Aladino-, al que tras haberlo torturado, lo ejecutaron y lo metieron en un refrigerador donde iban y le cortaban los brazos y otras extremidades, como parte de su iniciación en el Cártel Jalisco Nueva Generación.

Tabasco

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