De lobos, coyotes y buitres de la política

Para los antiguos griegos, la política era la búsqueda del bien común; así de preciso… y complicado, pero algunos la entienden como las acciones de un grupo encaminadas a la obtención del poder. Entre ellos se encuentran algunos personajes de la fauna política local.

Uno de los casos más lamentables es el del experredista, expanista, expriista y, de nueva cuenta perredista, César Ulises Rivera Garza, el lobo de la cuenta pública, perdón, de las ofertas, quien quiere ser candidato a alcalde, como si los pozarricenses no recordaran que el empresario farmacéutico fue beneficiado con millonarios contratos por la Secretaría de Salud de Veracruz, gracias a su padrino político, y luego socio, el tristemente célebre exsecretario de Salud, Pablo Anaya Rivera, un buitre de la política, dispuesto siempre a hacer manjar de la carroña.

Diputado local por obra y gracia de Pablo Anaya, (aquel delegado priista que fue videograbado cuando presumía que él sí sabe cómo comprar votos), Rivera Garza nunca ha ganado una elección por sí mismo, pero insiste en ser candidato a alcalde de Poza Rica abanderado por la alianza PAN-PRD para los comicios del próximo 4 de junio.

En su obsesión por ser candidato y convencido de que el fin justifica los medios, El Lobo lleva en su planilla, como candidato a regidor primero, a un auténtico coyote de la política, Noé Pérez Hernández. Este personaje se hizo notorio cuando fue cesado del cargo de director de Maquinaria de Veracruz (MAVER) por incurrir en malos manejos y financiar con recursos públicos una asociación civil que rifaba pies de casa, sin puertas ni ventanas.

EL SUPLENTE INCÓMODO (O ILEGAL)
Como si no fuera suficiente con esa pifia, El Lobo lleva como suplente en la alcaldía a Julio César Cortés Hernández, un aprendiz de político sin más mérito que ser familiar y aplaudidor oficial del diputado local Sergio Rodríguez Cortés, exdirigente estatal del PRD.

Como en este gobierno las cosas se hacen al revés, es decir, primero dan nombramientos y después revisan antecedentes, Julio César pidió ser jefe de la oficina local de Hacienda del Estado y se la concedieron, pero nadie reparó que continúa en la planilla como candidato a alcalde suplente, lo cual es ilegal. ¿Va a operar desde Hacienda? ¿No hay alguien con un poco de decencia que haga respetar la ley?.
Aunque ahora buscan candidaturas por diferentes partidos, César Ulises Rivera Garza y Pablo Anaya Rivera están muy unidos por los negocios, por cierto sucios, que lo mismo implican la asignación de contratos directos a Farmacia París SA de CV, la venta de medicamento apócrifo, caduco y hasta pruebas falsas de VIH-SIDA, que han acrecentado las fortunas de ambos y que hoy se ven desesperados en busca de la impunidad que otorgan los puestos de elección popular.

LOS NEGOCIOS DE PABLO ANAYA Y CÉSAR ULISES RIVERA

Pablo Anaya Rivera fue cesado del cargo de Secretario de Salud de Veracruz el siete de marzo de 2013, apenas cuatro días después de que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) dio a conocer las irregularidades que surgieron de la revisión de la Cuenta Pública de 2011, lo cual ocurrió el 3 de marzo de 2013.
Según el reporte preliminar de la ASF, la Secretaría de Salud y Servicios Sanitarios de Veracruz (Sesver) no pudo esclarecer el gasto de más de 72 millones de pesos originalmente destinados a servicios de atención del Seguro Popular.

La Secretaría de Salud pagó indebidamente con recursos del Seguro Popular más de 100 millones en aportaciones patronales al ISSSTE, Fovissste, entre otras cuotas. Los pagos con recursos ajenos cubrieron aportaciones patronales en los conceptos del ISSSTE, Fovissste, cuotas para seguro para el retiro, seguridad social contractual, SAR, salud, cesantía y edad avanzada, solidaria de ahorro y seguro de responsabilidad, conceptos no pactados en el acuerdo de coordinación con el gobierno federal, según denunció en su momento el senador panista Fernando Yunes Márquez.

Por si esto fuera poco, cuando Pablo Anaya aún estaba al frente de Sesver, grupos de pacientes de cáncer protagonizaron protestas por la falta de medicamentos en la capital del estado, también se conocieron denuncias por el robo de dos recién nacidos de hospitales adscritos a Sesver, así como quejas de ciudadanos por la entrega de medicinas caducas.

Durante la gestión de Anaya Rivera, el presidente de la comisión de Salud en el Congreso del Estado era, precisamente, su pupilo, César Ulises Rivera Garza, quien debió conocer y firmar toda la documentación que aprobó las cuentas del Secretario de Salud, los contratos asignados y las acciones no realizadas, pero aprobó todo y ahora dice que tiene las manos limpias.

Lejos de servir a los intereses del pueblo veracruzano, Cesar Ulises Rivera sirvió fielmente a los intereses políticos y económicos de su coordinador y socio, Jorge Carvallo Delfín, quien lo designó vocal, secretario y finalmente, presidente de la Comisión de Salud del Congreso del Estado.

El eje de esta mafia criminal, que se sirvió con la cuchara grande el presupuesto de la Secretaría de Salud de Veracruz, era Andrés Beceiro Delfín, empresario farmacéutico, señalado como principal responsable del fraude de medicamentos piratas contra el cáncer.

Como presidente de dicha Comisión, el Lobo otorgó favores políticos, sobornos y moches millonarios, veló por los negocios de los proveedores de medicamentos y materiales médicos, los hermanos Rocío Alejandra y Andrés Beceiro Delfín, primos y cómplices del diputado federal Jorge Carvallo Delfín.

Las empresas involucradas en el fraude de los medicamentos contra el cáncer pertenecen a la familia Beceiro Delfín, quienes también fueron proveedores de Farmacias Paris, son: Especialidades médicas del sureste S.A. de C.V. , Suministro Maxbec S.A. de C.V. y LIDMED S.A. de C.V. con dirección las tres en Calle Perú #25 de la Colonia Centro en la Capital Xalapa, Veracruz.

Entre los favores concedidos por la familia Beceiro Delfín al exdiputado Rivera Garza se incluyen millonarios contratos y adjudicaciones directas para surtir de medicamentos a los distintos organismos pertenecientes al sistema de Salud de Veracruz en el que ellos tenían una fuerte injerencia debido al respaldo del director administrativo de la Secretaria de Salud, el entonces gobernador, Javier Duarte de Ochoa y Carvallo Delfín, quien es el principal objetivo en averiguaciones previas de orden federal como la PGR/SIEDO/03/034/2007 y la PGR/SIEDO/TAMP/076/2007.

Así, el lobo de la cuenta pública, el coyote político y el buitre de la Secretaría de Salud pretenden seguir haciendo negocios a costa de los pozarricenses.

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