Lluvias, esperanza del agro alamense, tras la prolongada sequía

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Álamo, Ver.- Cuando el desánimo y el pesar por la ausencia de precipitaciones pluviales comenzaban a invadir a la gente del campo, las lluvias que desde la noche del domingo comenzaron a caer en el territorio municipal renovaron las esperanzas de la población rural y urbana, y motivaron a bendecir con mucha fe a las divinidades.

El aguacero de la madrugada y la tenue llovizna de la mañana del miércoles abrieron mejores perspectivas para todos, aunque los más realistas reconocieron que será necesario que las precipitaciones continúen durante toda la semana para humedecer lo más posible el subsuelo y lograr la recuperación de árboles y vegetación en general.

Representantes de las autoridades municipales informaron que reportes llegados desde las comunidades más alejadas aseguraban que también por allá había comenzado a llover, por lo que los ánimos se habían elevado, y con ello la esperanza de recuperar algo de producción de cítricos, sobre todo.

Así, mientras en la ciudad la feligresía católica rendía honores a la santa patrona Virgen de los Dolores y celebra las fiestas patronales que culminarán el próximo domingo, en la comunidad indígena de Lomas de Vinazco habitantes de aquella zona terminaban también el ritual conocido como Chicomexochitl, mediante el cual se imploró por la presencia de lluvias para que no se pierdan más cosechas ni vidas.

Y es que después de largos meses sin lluvias, productores de cítricos estiman que el setenta por ciento de las huertas de naranja se han perdido, al igual que la totalidad de cultivos de maíz, frijol, pipían y otros.

Debido a la prolongada temporada de estiaje se estima que los daños ocasionados al campo son irreversibles, pero frente a dicho pronóstico aún hay quienes tienen la esperanza de que la llegada de las lluvias renueve el agro y la economía de las familias.