Líquido indeleble; el ‘pomito’ que marcó el voto

Un “pomito” mal tapado, con un líquido que se “chorreaba”, y que llegó tarde a la mesa donde se entregaron los trabajos para la convocatoria del entonces Instituto Federal Electoral (IFE) para crear una tinta indeleble, fue el ganador de entre 51 muestras de muchos países y muchas compañías.

Desde entonces (hace más de 20 años) la fórmula del profesor Filiberto Vázquez Dávila es uno de los sistemas de seguridad que el INE aplica en cada elección para evitar que un ciudadano vote dos veces.

El “pomito” triunfador

En 1993, Filiberto estuvo a punto de quedar fuera de la convocatoria del IFE (hoy Instituto Nacional Electoral, INE) para la creación de una tinta que diera certeza en las elecciones federales de 1994.

“Yo nunca me enteré, pero había una periodista que ya me había sacado un artículo con mis experimentos de colores y me dijo: ‘Mire, por qué no concursa, hoy en la tarde se cierra la convocatoria ¿no tiene usted por ahí alguna tintita?’.”

El maestro en ciencias, profesor del Instituto Politécnico Nacional (IPN), recuerda que lo primero que pensó fue “No, pues cómo tinta, no sirve porque nomás pinta así por encimita; debe ser algo que penetre, no muy adentro pero lo suficiente para pigmentar la piel”.

“Se me ocurrió hacer una formulilla”, relata Filiberto en tono humilde, sentado a la cabeza de una larga mesa instalada en el laboratorio de tintas de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional (IPN), en el Casco de Santo Tomás.

“Llevé mi pomito, me acuerdo que no cerró bien y se chorreó, pues ahí lo limpié como pude y llegué tarde, creo que se cerraba a las seis y llegué como seis y media y me dijeron: ‘¡Ah, bueno, déjelo ahí!’.”

Quince días después, Filiberto recibió la llamada que le anunciaba que el contenido de su “pomito” había ganado entre muestras de muchos países, entre ellos Japón e Inglaterra.

“Porque yo no llevé una tinta, sino que llevé algo que reacciona con las proteínas más superficiales de la epidermis que al momento de combinarse químicamente adquieren un color, se pigmenta la piel por reacción química”.

Desde 1994, el líquido indeleble de Filiberto ha sido utilizado para elecciones federales, estatales, procesos de selección de rectores en universidades u otras instituciones y organismos, incluso en elecciones de países en Centroamérica y el Caribe.

“Ojalá pudiéramos venderle a China”, suelta con cierta picardía como anhelando hacer un viaje hasta el Oriente.

Este año, el pigmentador será utilizado en más de 89 millones de ciudadanos que votarán para elegir más de tres mil 400 cargos a nivel local y federal. Para esta elección, Filiberto y su equipo conformado por más de 100 personas entregaron 317 mil 837 aplicadores al INE, el 5 de mayo. Cada uno rinde 750 aplicaciones y contiene 15 mililitros.

“A aquella persona que vota, le ponen la tinta para que ya no vote más que una vez, la única forma de quitarse esa marca es quitándose la piel, entonces es una seguridad absoluta”.

El proceso de creación del líquido que se usará en la elección más grande de la historia  de México comenzó hace aproximadamente un año, con pláticas con las autoridades del INE y la solicitud de materiales, la fabricación del pigmentador, el envasado, serigrafiado del envase, etiquetado, elaboración del instructivo de uso y empaque del aplicador.

“El INE nos manda la relación para enviárselos clasificado, por entidad federativa, por número de cajas y por distrito”, asegura Manuel González, asistente del profesor.

Su pasión: el color

Nacido en Guadalajara, Jalisco, en 1943, el maestro de química orgánica cuenta cómo, desde que era niño, tenía cierta afición por los colores.

“Me gustaba mucho ver el color de las plantas, agarrar el pétalo de una flor, hacerlo así (frota los dedos como si triturara un pétalo entre ellos) y ver cómo pintaba la mano. Le estoy hablando de cuando era niño.

“Entonces, ya cuando pude hacer algo de investigación sobre la extracción de pigmentos naturales, ahí me nació”.

Su primera creación fue una tinta para periódico.

“Me dijeron de un señor que se llama Mario Ezcurdia Camacho, que en ese entonces era el director de un periódico que ya no existe, El Nacional, y me dijo: ‘Tenemos que importar tinta, nadie la hace aquí y yo quiero ver si puede usted’.

“Me dio una cubeta, traté de copiarla y tuve éxito, la copié y funcionó la tinta”.

Posteriormente trabajó en otro periódico, pero decidió mejorar su creación e inventó una tinta biodegradable.

“La tinta que usan es a base de aceite de coche, unas resinas que nunca se destruyen y yo hice una con brea (de pino); con resina biodegradable”.

Sueños que hace realidad

Además de las tintas, el profesor de química ha hecho otras aportaciones a la sociedad.

“Aquí inventamos. Ahí humildemente, porque yo no soy un gran científico, pero soy un buen inventor”.

— A ver profesor, pero entonces, usted despierta y de pronto dice “¡ay! hoy voy a inventar esto…”, se le preguntó.

“Fíjese que sí, hasta las he soñado y luego me despierto y digo: ‘¡ah, pues sí!’, y vengo y sí resulta”… su respuesta hace reír a los presentes.

“Como el que hice con Miguel, en relación a extraer el color rojo de la pitaya, licuarla, colarla y con algunos productos químicos, preservarla y usarla como base para labiales. Eso lo soñé y ya lo hicieron, sólo que somos muy malos para hacer negocios”.

Ubicado en un salón contiguo al laboratorio de tintas, donde se encuentra su sillón favorito, el profesor y su asistente Manuel aseguraron divertirse mucho con cada invento.

También ha vendido sistemas de alta seguridad y colorantes y pigmentos para documentos: tintas de seguridad para evitar la falsificación. “A eso me dedico, yo sí le entro a estarle ahí mezclando, no estoy en la computadora porque ni sé prenderla siquiera”.

Aportación contra el cáncer

En 1983, Filiberto desarrolló la tecnología para fabricar en México el cis-diamino-dicloro-platino-II (CDDP), uno de los anticancerígenos más usados.

Logró crearlo en nuestro país para no tener que importarlo e, incluso, abarató los costos y obtuvo una fórmula más pura que la que se vendía en el mercado.

“Es muy efectivo en vías genitourinarias, por ejemplo donde se tiene hasta 99% de efectividad es en el cáncer de testículo. Desgraciadamente no existe un anticancerígeno universal y me gustaría inventar uno de esos.

“Todo está en plan de investigación, pero es que sacar un fármaco cuesta mucho dinero y pasan años, no es rápido”.

Su próximo proyecto es la creación de una cera a través del reciclaje de PET, que tendría aplicaciones en cosméticos, pinturas, tintas, ceras para calzado e impermeabilizantes.

Al maestro en ciencias le impresiona que haya muchos jóvenes a punto de votar, “debemos crear muchas fuentes de trabajo para ocuparlos a todos. Se necesitan empresas que sean productivas y que les den chamba y vida digna, hay montones de jóvenes sin trabajo, eso duele.

“Pues yo estoy poniendo mi granito de arena. ¿Sabe qué es lo que busco? Que haya dinero para mucha gente, todos los días tengo ideas de inventos nuevos y los derramo, los tiro por ahí, dejo huella”.

Así, a 24 años, aquel “pomito” que el profesor entregó al concurso se ha multiplicado por miles de litros para dar certeza a procesos electorales.

Intentan quitarlo ¡con pipí!

El profesor Filiberto compartió dos curiosidades de las personas que han recibido el líquido indeleble.

  • En Puebla, quisieron retirarlo con un refresco de piña que supuestamente es muy fuerte, dentro del kit que tenían de disolventes tenían thinner, aguarrás, gasolina, vinagre, alcohol, limón, todo lo que creyeron efectivo y el refresco de piña.
  • En Chiapas, las personas que recibieron los paquetes con el líquido dijeron que lo retirarían con pipí. “Yo les dije: ‘Yo no voy a hacer la prueba, pero vayan ustedes y ahorita me dicen’ y pues no se quitó”.

Multipremiado

Por las aportaciones que ha hecho con sus inventos, Filiberto ha recibido varios reconocimientos.

• Premio Nacional de Ciencias y Artes

• Presea Juan de Dios Bátiz del IPN

•  Medalla Maestro Rafael Ramírez, de la SEP

•  Reconocimientos de las autoridades electorales nacional y de los estados.

•  Reconocimientos de organismos electorales de países como Honduras, Nicaragua, Guatemala, El Salvador, República Dominicana.

EXCELSIOR

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