Lichis: conoce la historia de esta delicia

Lictchi, Iychee, lichi, li chih (según si el mercado es francés, inglés, latino u oriental), son los nombres del lichis, la extraordinaria fruta que aportaron los chinos a la fruticultura mexicana a finales del siglo XIX.

La precaria situación económica y social que enfrentaba China hace cien años produjo migraciones importantes de sus habitantes hacia tierras americanas. En aquella época, algunos empresarios de Estados Unidos y México requerían de mano de obra barata para la construcción de vías ferroviarias.

Así, en 1900 llegaron a México aproximadamente 500 chinos con contratos temporales, para trabajar en los ferrocarriles, y al término de dichos convenios quedaron en libertad para permanecer en el país.

Sinaloa, tierra perfecta para el cultivo de lichis

Sinaloa  es uno de los estados de la República Mexicana que recibió gran cantidad de habitantes chinos. Allí establecieron un vínculo entre su inclinación al comercio y su conocimiento de los cultivos en tierras orientales, con propiedades similares a las sinaloenses.

Después del comerico la agricultura fue la segunda actividad desempeñada por los chinos en esa entidad durante las primeras décadas del siglo. En tercer sitio estaba la actividad jornalera, y la fruticultura ocupaba el cuarto lugar.

Tal interés por la fruta motivó a los chinos a introducir la lichi en Sinaola, donde el clima, la altura y las propiedades de la tierra resultaban propicias para recibir amigablemente a la Litchi chinensis soon, que significa “delicia de reyes”.

Cuentan que la primera planta de lichi sinaloense fue obsequiada a don Diego Redo a principios de siglo, como agradecimiento por recibir en su hacienda a trabajadores chinos. De ese primer árbol habrían de surgir muchos más, que ahora alcanzan una altura de casi 35 metros.

Las lichis tienen gran aceptación debido a su dulzura, fina consistencia y exótica apariencia, aunados a sus pretendidas propiedades afrodisíacas.

 

 

MÉXICO DESCONOCIDO

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