La Semana Santa en México: tradición y fe

Prohibida hacia finales del siglo XVIII por ser considerada una fiesta hereje, la Semana Santa o Semana Mayor es la conmemoración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. Esta época es la más importante para la comunidad católica e inicia con el Domingo de Ramos, continúa con los días Jueves y viernes santo, así como el sabado de gloria incluyendo el domingo de resurreción.

Sin embargo, la representación de la “Pasión de Cristo” no es la única forma de conmemorar este evento católico. Como ejemplo tenemos el Tewerichic, celebración en la que los rarámuri enfrentan -junto con Dios- al mal y al diablo ¡Conoce cómo se vive la Semana Santa en México!

La Semana Santa en México

Para quienes están poco enterados, el Domingo de Ramos evoca la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, donde fue recibido con cantos y palmas, motivo por el que surge la tradición de utilizar ramos para celebrar. El Jueves Santo rememora la Última Cena de Jesús con sus apóstoles; durante el Viernes Santo se realizan representaciones -en muchos puntos de México- del Vía Crucis (o camino a la cruz) desde que Jesucristo es condenado a muerte hasta el momento en que es crucificado y sepultado en el sepulcro. Durante el Sábado de Gloria, día entre la muerte y la resurrección de Cristo, se procura solemnidad y respeto. Finalmente, el Domingo de Pascua, se celebra el máximo evento para los cristianos: la Resurrección.

En términos generales, en muchos lugares del país se escenifica el drama de la Pasión y Muerte de Cristo, siguiendo un guión general cuyos personajes incluyen a Jesús -vivo o en imagen-, centuriones romanos, judíos y fariseos y los doce apóstoles representados por niños o jóvenes. Sin embargo, en algunos pueblos se suele agregar también a Pilatos, María Magdalena, la Virgen María y otros personajes secundarios. En varias ciudades coloniales como Taxco, Guerrero, Querétaro, San Luis Potosí y San Cristóbal de las Casas, en Chiapas, las celebraciones son muy solemnes, como en la Procesión del Silencio, o donde los penitentes se someten (aun en nuestros tiempos) a rudas cargas, como símbolo de su auto sacrificio.

Tal vez la representación más popular sea la realizada en Iztapalapa, al oriente de la Ciudad de México, pero en muchos puntos de la República Mexicana -como en Tepeji, Hidalgo- es posible vivir esta mágica experiencia de tradición, plenamente religiosa. ¡Sal a los diferentes destinos religiosos de México y disfruta de la fe y cultura de nuestro pueblo!

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