La reestructuración financiera en Veracruz no será suficiente

Por Pakal

PARTE 2

Veracruz se encuentra en una total quiebra financiera, están hipotecadas las finanzas públicas por más de 30 años, con adeudos mayores a su presupuesto anual. La situación financiera del Estado pone en riesgo el desarrollo del bienestar social y su avance económico será casi nulo mientras estén hipotecadas las finanzas públicas. Es irreversible el desastre económico. En poco tiempo nos convertiremos en una fábrica de pobres, mientras no exista un proyecto económico planteado por el gobernador y sus colaboradores.

Veracruz ocupa el tercer lugar entre las entidades con mayor endeudamiento y tiene comprometidas sus participaciones federales en un 84.3%. Solamente por concepto de intereses anuales del pago de la deuda, la administración estatal cubre un monto de 2 mil 515 millones de pesos, lo cual corresponde a una tasa de interés muy alta en comparación con la que pagan otros estados por el mismo concepto, por ejemplo el estado de Tlaxcala paga el 3.2% y Veracruz paga el 7.4%.

La sociedad espera que el gobierno estatal desarrolle una propuesta integral con visión estratégica de política pública macroeconómica de inversiones específicas en promoción del desarrollo integral sustentable de todo el estado con la participación de los diferentes sectores económicos y sociales. La reestructuración de la deuda pública, es simplemente prolongar la agonía financiera del estado, trasladando a los próximos 5 gobiernos los abonos correspondientes a cada próximo sexenio.

La presente crisis económica ha puesto de manifiesto una serie de deficiencias y vicios en el marco regulador de la administración pública estatal. Los posibles recursos frescos deben emplearse con gran disciplina en reactivar la productividad y dar a conocer con precisión los conceptos en los que se emplearán.

La sociedad exige un diagnostico económico y propuestas de desarrollo que aborden la generación de empleos como una máxima prioridad, una política de erradicación de la pobreza en forma paulatina.

Es muy necesario el rescate económico empresarial, agropecuario, turístico, y pesquero de la zona norte del estado de Veracruz, se necesitan créditos y subsidios, principalmente para pequeñas y medianas empresas, créditos blandos con mínimos intereses, porque lo que agudiza la crisis que enfrentamos es la pérdida de empleos, y esto se debe a que se están descapitalizando las empresas que los generaban.
No existe un antecedente similar en el Estado ante esta devastadora crisis económica y hasta ahora no se ha expuesto un plan de contingencia ante esta situación, además hay que añadir que la economía del país esta contraída y en el umbral del colapso financiero.

El saqueo por parte de Javier Duarte vino a destruir toda esperanza de crecimiento económico empresarial en el norte de Veracruz, así mismo a agudizar el atraso económico, la marginación social, la incapacidad para gobernar con equilibrio, así como agravar la situación de inseguridad en los 212 municipios del Estado.

Los 3 últimos gobiernos estatales solo se dedicaron al saqueo del dinero público, administrando la pobreza y programas sociales obsoletos de recursos federales sin ninguna propuesta seria de desarrollo integral para el estado y sus diferentes regiones, solo ha prevalecido la ineptitud, corrupción e impunidad.

Veracruz es actualmente un gigantesco desastre financiero e institucional que empobrece diariamente a sus más de 8 millones de habitantes.

Veracruz, no debe tener más gobiernos irresponsables y corruptos, requiere genuinos políticos que generen desarrollo económico, para ello se requiere integrar el mejor equipo de colaboradores alrededor del gobernador Yunes Linares, hombres con experiencia en el servicio público, honestos, con talento y sumamente responsables para el rescate de la pobreza urgente de nuestro estado.

Actualmente, los municipios con mayor población apenas sobreviven con los escasos recursos propios, y los municipios pequeños están en quiebra total, colapsados; están en riesgo la terminación de obras públicas, les adeudan a contratistas por obras terminadas desde septiembre del 2016, así como el pago de empleados municipales y proveedores.

Otra prioridad económica: es la auténtica austeridad, cero compra de parque vehicular para funcionarios, mobiliario, viajes, viáticos, adelgazamiento de la plantilla laboral, cuotas a medios de comunicación, gastos de imagen pública del Gobernador, etc. Los fondos públicos deben canalizarse en proyectos factibles de inversión productiva permanente, que garantice beneficio directo a la población.

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