Jóvenes mexicanos triunfan en Olimpiada Internacional de Física

La representación mexicana conformada por cinco estudiantes de nivel medio superior resultó ganadora de la medalla de bronce en la Olimpiada Internacional de Física, realizada el pasado julio en Yogyakarta, Indonesia.

Este ha sido el mejor resultado en la historia de un representativo mexicano en esta competencia en alrededor de 20 años de participación, y fue posible gracias al intenso entrenamiento por parte de los profesores liderados por Víctor Romero Rochín.

Los estudiantes premiados fueron Erasmo Hinojosa Sáenz y Oscar Guardado Chacón, de Nuevo León; Grecia Castelazo Martínez y Oliver Vicente García Esparza, de Jalisco, y Mauricio Leonardo Rosas Gómez, de la Ciudad de México.

Los alumnos fueron seleccionados por su destacada participación en la Olimpiada Mexicana de Física, donde todos obtuvieron medalla de oro, por lo que a partir de ahí se capacitaron de forma intensiva a lo largo de todo el año con la red de profesores y asesores de la Sociedad Mexicana de Física (SMF).

El papel del investigador del Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) fue coordinar los trabajos rumbo a esta competencia internacional. “El proceso inicia con los jóvenes en sus estados natales con competencias organizadas, con el objetivo de visibilizar el talento de los jóvenes de nivel preparatoria”, explicó Víctor Romero Rochín.

El trayecto para participar al más alto nivel en competencias de física empieza en sus estados de origen, donde se foguean en competencias estatales que les permiten llegar a la Olimpiada Mexicana de Física, en la cual participan aproximadamente 120 jóvenes de toda la república. La competencia sucede durante cuatro días en los que hacen dos exámenes, uno teórico y otro más experimental, cada uno de estos de cinco horas.

A los mejores se les entregan medallas de oro, plata y bronce, así como menciones honoríficas. De ahí se hace una preselección de los que competirán en la Olimpiada Internacional de Física y la Olimpiada Iberoamericana de Física el año siguiente.

Esto es posible gracias al apoyo de la Sociedad Mexicana de Física que, a su vez, obtiene los fondos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

La ruta para lograrlo

A lo largo de los años de la participación de México en estas competencias, se ha desarrollado un programa de entrenamiento intensivo a distancia ya que, por lo regular, la mayoría de estudiantes que participan es del interior de la república.

“Son ya nueve años en los que me he involucrado dentro de este rol, esto ha servido de experiencia para programar entrenamientos selectivos, de aproximadamente una semana, en los que se elige a los nueve jóvenes de los 30 que habían sido seleccionados previamente, para conformar la selección oficial”, agregó en entrevista con la Agencia Informativa Conacyt.

A estos nueve jóvenes se les da un entrenamiento experimental en la Facultad de Ciencias de la UNAM, en la cual se involucran en el trabajo de los laboratorios durante una semana.

“Los resultados son frutos del trabajo de los estudiantes a distancia, con sus profesores, con tareas difíciles, pues los programas y material que utilizamos ya corresponde a un nivel de los primeros semestres de la carrera de física”, comentó Romero Rochín.

 

 

CONACYT

 

 

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