Israel reduce la condena al soldado que remató de un tiro en la cabeza a un atacante palestino

Un día después del atentado que se cobró la vida de tres agentes de seguridad en un asentamiento y en vísperas del Yom Kipur, la jornada judía de la expiación, Israel ha reducido la condena al soldado que el año pasado remató de un tiro en la cabeza a un atacante palestino que yacía malherido en Hebrón (Cisjordania, bajo ocupación militar desde 1967). El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, general Gadi Eisenkot, hizo uso de su prerrogativa este miércoles para rebajar en cuatro meses, en contra del dictamen de la fiscalía castrense, la sentencia de 18 meses de cárcel por homicidio contra el sargento sanitario de combate Elor Azaria, que el 24 de marzo de 2016, cuando se produjeron los hechos, tenía 20 años y cumplía el servicio militar obligatorio. Este fallo fue dictado por un consejo de guerra en enero y ratificado en julio por un tribunal superior.

Todo quedó grabado en el vídeo de un activista palestino que colabora con la ONG pacifista israelí B’Tselem. Las imágenes en el puesto de control del Ejército en el asentamiento judío de Tel Rumeida, en el centro histórico de Hebrón, se tornaron virales en las redes sociales. Azaria le disparó en la cabeza al palestino Abdelfatá al Sharif, de 21 años, que yacía aún con vida tendido en el suelo tras haber sido abatido a tiros poco después de haber apuñalado a un soldado israelí.

“Actué empujado por una sensación de peligro en el lugar del ataque contra un terrorista que había intentado matar”, ha explicado el reo en una carta dirigida al jefe del Estado Mayor, en la que insistía en su línea de defensa: que el palestino herido ocultaba explosivos en su cuerpo. “Si alguien viene a matarte, date prisa y mátalo tu primero”, invocó la doctrina del Talmud.

El general Eisenkot, que había hecho durante el caso Azariauna defensa a ultranza de los valores morales del Ejército y del cumplimiento de las sentencias, ha aceptado la petición de clemencia del ya exmilitar condenado. Declara haber tenido en cuenta el “historial de un soldado de combate sobre el terreno”, a pesar de “no haber expresado nunca arrepentimiento por unos actos que violaron el código de conducta militar”. Azaria ingresó en prisión el pasado 9 de agosto tras haber renunciado a apelar ante el Tribunal Supremo, un órgano judicial que en Israel se caracteriza por la independencia frente al poder político y a una opinión pública marcadamente nacionalista.

La sociedad israelí se ha mostrado dividida durante el proceso del joven soldado de reemplazo enviado a patrullar a Cisjordania. Dos terceras partes de los ciudadanos, según un sondeo citado por France Presse, respaldan que le sea concedido el indulto por el presidente de Israel, Reuven Rivlin, en una iniciativa de gracia que secunda también el primer ministro, Benjamín Netanyahu. Azaria puede salir en libertad en marzo del año que viene, en todo caso, si se le aplica la reducción legal de un tercio de la condena por buen comportamiento.

El diputado árabe israelí Yusef Jabarin ha condenado la “indignante decisión sin base legal” que refleja una “capitulación ante la presión política”, según declaraciones recogidas por el diario Haaretz. La legislación penal de Israel establece una pena de hasta 20 años de cárcel por el delito de homicidio. La fiscalía militar solicitó durante el proceso que el soldado Azaria fuese condenado a entre tres y cinco años de privación de libertad.

El País

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