En huelga sobrecargos de Aeromar

La Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación (ASSA) llevará a huelga a la aerolínea Transportes Aeromar, la cual inició operaciones en 1987 y a la fecha vuela a 27 destinos nacionales, debido a que no están de acuerdo en modificar su contrato colectivo de trabajo que implicaría la reducción de 68% de sus prestaciones e incrementar 15 horas por jornada de servicio.

De acuerdo con Ricardo del Valle, secretario general de ASSA, la empresa no ha mostrado propuestas para “ganar-ganar, pero hay una falta de sensibilidad por parte de la empresa, dirigida por Andrés Fabre, y hemos llegado a un punto de inflexión, por ello nos preparamos para un escenario de huelga para este 31 de agosto a las 24 horas”.

Cabe señalar que la empresa se encuentra en un proceso de posible inyección de capital por parte de Synergy Aerospace por 100 millones de dólares, a cambio de reducir los costos laborales.

Del Valle explicó que se está pidiendo las sobrecargos que cedan varias cláusulas del contrato, como la reducción de recesos o periodos de descanso, la disminución del pago de horas extras de vuelo y de servicio, la continuidad de jornada laboral por 14 horas consecutivas sin descanso, la eliminación de bonos de productividad que ya estaban pactados según el contrato, la desaparición de prestaciones como los vales de gasolina y de estacionamiento y desaparición de la prima dominical.

Así, a unas horas de que venza la fecha del emplazamiento a huelga, Aeromar presentó una nueva propuesta a los 144 sobrecargos, incluidos hombre y mujeres, para que definan si aceptan las nuevas condiciones de la empresa, misma que recibió una oferta por la compra de acciones por parte de Avianca (Synergy Aerospace).

En diferentes ocasiones los trabajadores han rechazado la propuesta de la empresa, quien lleva más de un mes en negociaciones, así como los viajes a Colombia que ofreció a los sobrecargos para que conocieran más a fondo las operaciones y el nuevo modelo de negocio que busca la empresa para Aeromar.

 

 

EL ECONOMISTA

Foto tomada de internet

 

nyo

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