Histórico 1968: Atacan a tiros a escuelas del Poli

La tregua ofrecida en la víspera por los estudiantes al gobierno fue quebrada por desconocidos. En dos hechos distintos el mismo día (31 de agosto), la Vocacional 7 y la Prevocacional 6 –planteles contiguos–, en Tlatelolco, fueron atacados. Hubo estudiantes heridos de bala, desaparecidos por los mismos agresores, sin que la policía hiciera algo para evitarlo, ya que, dijeron, ellos solamente actuaban si se los ordenaba la superioridad.

En la primera plana de la edición del 1 de septiembre de 1968, Excélsior publicó la información con el título “Desenfrenada turba atacó a estudiantes”.

La información relata cómo los jóvenes fueron agredidos con palos y cadenas, y que los agresores, aproximadamente 200, quemaron todo lo que los estudiantes tenían ahí como propaganda del Movimiento Estudiantil.

Hubo decenas de lesionados. Algunos muchachos fueron heridos de bala”, se lee en el texto firmado por Víctor Payán. Menciona que el primer ataque fue durante la madrugada del 31 de agosto y el segundo por la tarde de ese día.

En la madrugada, varios granujas llegaron al plantel en unos vehículos y dispararon sus armas de fuego contra el edifico, pero no hubo desgracias personales porque los estudiantes de guardia estaban en los salones”.

Pero en el segundo ataque, se publicó hoy hace 50 años, y que se pudo reconstruir gracias a los testimonios de vecinos de la Unidad Nonoalco Tlatelolco, se lee en la nota, un grupo como de 150 individuos llegó en automóviles, camiones de redilas y camionetas tipo panel, que dejaron estacionados a unos 100 metros del plantel.

Payán escribió que rápidamente los agresores formaron un grupo a toda carrera y se lanzaron, armados con palos, macanas, cadenas y pistolas en contra de los estudiantes que estaban en las puertas de la Prevocacional.

Los estudiantes no opusieron resistencia, el reportero de Excélsior escribió que “hubiera sido inútil”.

Los testigos les dijeron a periodistas que los muchachos empezaron a rodar por el suelo. Y mientras unos de los agresores proseguían con el ataque, se encargaron de llevar a los estudiantes lesionados a los camiones de redilas.

Debido a ello, no se sabe el número exacto de heridos ni la gravedad de éstos. Antes de retirarse, los energúmenos destrozaron gran parte del mobiliario de la escuela y quemaron una regular cantidad de propaganda estudiantil que allí se encontraba”, dice la crónica de hechos.

Perseguían a los estudiantes que huían y golpearon a cachazos, cadenazos y palos a los que encontraron refugiados en la cafetería Queti, situada a un costado de la Vocacional 7, que está como a una cuadra de distancia de la Prevocacional 6, y que es sitio de reunión de los chamacos”.

De acuerdo con la nota publicada en Excélsior hoy hace medio siglo, varios estudiantes fueron secuestrados; por la fuerza los agresores los subieron a los vehículos que llevaban. También causaron serios destrozos a la cafetería y despedazaron los grandes cristales de la sucursal Nonoalco del Banco Nacional de México.

Los vecinos, escribió Payán, solicitaron inútilmente el auxilio de los granaderos que se encontraban cerca del lugar. Los uniformados se negaron a detener a los agresores aduciendo que ellos solamente podían intervenir si se los ordenaba la superioridad.

El ataque a los planteles del Politécnico en Tlatelolco duró aproximadamente 15 minutos. Quienes trataron de auxiliar a los estudiantes lesionados también fueron golpeados.

Julio Scherer García ocupó oficialmente el cargo de director general de Excélsior hoy hace exactamente 50 años.

Una vez que los agresores dejaron el lugar en los mismos vehículos que habían llegado, la gente se acercó para ayudar a los estudiantes lesionados que los agresores no se pudieron llevar en el camión de redilas. Algunos lesionados fueron trasladados al Casco de Santo Tomás.

En el ojo del huracán estudiantil, ese 1 de septiembre de 1968 se formalizó la llegada de Julio Scherer García como director general de Excélsior. Scherer tenía varias semanas dirigiendo el diario, ya que fungía en los hechos como subdirector, trabajando al lado de Manuel Becerra Acosta, quien tiempo atrás había enfermado y murió el 9 de agosto de 1968.

Reportero de brillante trayectoria, socio con una espléndida hoja de servicios”, se lee en la nota de la toma de protesta de Scherer García, que se informó, era el primer director del diario nacido en el siglo XX, tenía 40 años.

Julio Scherer García fue director de Excélsior hasta el 8 de julio de 1976. En la recta final de su mandato, el presidente Luis Echeverría, protagonista central del Movimiento Estudiantil, auspició un golpe al diario.

Ese domingo de hace 50 años, el Consejo Nacional de Huelga (CNH) informó que se reunirían en las instalaciones del Politécnico de Zacatenco para hablar sobre el informe presidencial.

En la jornada del Informe también se conoció la noticia de que seguían las fisuras en el CNH. A la salida de este organismo del Comité de Huelga de la Escuela Nacional de Economía de la UNAM, integrado por Eduardo Valle, Hugo Broziac, Gustavo Gordillo de Anda, Pablo Gómez (quien en la LXIV Legislatura, 2018-2021, presidirá la Mesa de los decanos, ya que su vida parlamentaria la inició en la LI Legislatura 1979-1982) , Manuel Suárez, Gustavo Colmenares y Artemio Iglesias, que lo había hecho saber a través de un desplegado publicado en Excélsior, se sumó la salida del grupo de la Facultad de Derecho.

El punto clave era que no estaban de acuerdo con las disposiciones de los dirigentes del Consejo Nacional de Huelga.

Además, el CNH aún no tomaba una posición sobre las gestiones realizadas por el Consejo Universitario en relación a las demandas planteadas ante el conflicto estudiantil.

Para entonces, aún se esperaba la realización de una reunión del Consejo Universitario, en la que se trataría lo relativo a la prórroga del periodo de clases y cambios de fecha para los exámenes, en lo cual estaba de acuerdo la Rectoría de la UNAM.

Ante el ataque sufrido en la Vocacional 7 y la Prevocacional 6, los alumnos de esos planteles rechazaron el llamado de paz y cordura lanzado por el CNH y la Coalición de Profesores, que ya para entonces eran las dos organizaciones eje del Movimiento Estudiantil.

En relación a la propuesta de la Coalición de Profesores, en el sentido de establecer los contactos necesarios con las autoridades para iniciar de inmediato el diálogo, se informó el 1 de septiembre de hace 50 años, que esas gestiones resultaron infructuosas. Sobre el mismo tema, algunos dirigentes comentaron: “No hemos recibido ningún llamado de las autoridades, nadie habla de iniciar las pláticas y mucho menos se menciona fecha y lugar”.

Hoy hace 50 años, Excélsior publicó que las tropas del Ejército habían regresado a sus cuarteles. La información, breve, dice:

Las tropas volvieron ayer a sus cuarteles y sólo hubo servicio de vigilancia en la Refinería de Azcapotzalco y en otras instalaciones donde permanentemente hay vigilancia militar, informó la Secretaría de la Defensa Nacional. También se dijo que el Instituto Armado colaborará para la difusión del informe presidencial de hoy por medio de equipos de sonido instalados en casi todas las poblaciones del país.

Hace 50 años se conoció la noticia de que 11 estudiantes acusados del secuestro de un camión de pasajeros habían sido consignados ante el juez decimosegundo penal, Eduardo Neri Acevedo.

Los acusados eran: Juan Manuel Estada Medina, Juan Pablo Manuel Signoret, Ramón Guerrero Leyva, Alfonso Martínez Zúñiga, Miguel Ángel Jiménez Teja, José Antonio Molina Cupa, Takaito Hayasaki Sasaki, Leobardo Fernández Almazán, Rodolfo Reyes Sánchez, Víctor Raffi Cárdenas y Salvador Martínez (de la) Roca, mejor conocido como El Pino.

Todos ellos fueron consignados como presuntos responsables del robo de un autobús de primera clase número 44 de la ruta de Tlalpan y de secuestro y amenazas en contra del chofer de ese camión, Manuel Cortés Ledesma.

De los 11 acusados, diez, menos El Pino, dejaron la cárcel en diciembre de 1968. Martínez de la Roca, que era parte del Comité de Lucha de la Facultad de Ciencias, salió de prisión hasta que Luis Echeverría se convirtió en presidente de México.

Según el testimonio de Cortés Ledesma, el camión había sido secuestrado por los estudiantes antes de llegar a Ciudad Universitaria el 28 de agosto. Que los amenazaron con golpearlo si no cumplía sus órdenes que bajo amenaza llevó a los alumnos hasta la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas, donde los alumnos bajaron, aunque tres de ellos se quedaron dentro del vehículo para impedir que el chofer y su camión desaparecieran del lugar.

Según Cortés Ledesma, en el momento de la captura de los estudiantes a bordo del camión, en un trayecto rumbo a  la Cárcel de Mujeres, uno de los estudiantes le dijo que se quitara del volante, que él lo manejaría y que cuando la policía los detuvo, el estudiante dijo que era un autobús rentado por el Comité Nacional de Huelga y que el chofer recibía un sueldo.

EXCELSIOR

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