Gran Museo de la Cultura Maya sede del tercer debate presidencial

Mérida, Yucatán.- La ruta de los debates presidenciales llega a su última parada en el sur del país: el Gran Museo de la Cultura Maya de Mérida, joya arquitectónica que alberga tesoros del pasado y presente de una de las etnias más importantes del continente.

“Nos parece muy importante que haya sido elegido (sede del debate) porque podemos hablar de nuestras tradiciones, de nuestras creencias, de nuestro pasado y de nuestra identidad, porque en el país no hay una sola identidad. Creo que es el lugar ideal para hablar de lo que nos preocupa y ocupa a los mexicanos”, contó a El Sol de México Laura Ramírez Rasgado, directora del Gran Museo.

El inmueble, diseñado por los arquitectos Josefina Rivas Acevedo, Enrique Duarte Aznar, Ricardo Combaluzier Medina y William Ramírez Pizarro, representa al árbol de ceiba, o ya’axché, considerado sagrado por los mayas, una cultura que sigue viva al grado que hoy hay 800 mil hablantes de esta lengua.

Su diseño también es fiel reflejo de la cosmogonía maya, que divide al universo en tres partes: cielo, tierra e inframundo, donde vivían los dioses más importantes, los humanos y los difuntos respectivamente.

Este lugar fue elegido por el Instituto Nacional Electoral para el tercer debate presidencial, cuyo tema será Economía y Desarrollo. La colaboración ha sido tal, que el Gran Museo prestará algunas de sus piezas para la escenografía del debate.

La exposición permanente del museo también se divide en tres partes: Los Mayas de Hoy, Los Mayas de Ayer y Los Mayas Ancestrales.

“El museo es muy interesante ya que nace interconectado, a partir de la tecnología contemporánea va narrando la historia de los mayas, elementos interactivos, tabletas digitales, salas de inmersión. Esto permite que el visitante entre y personalmente vaya ejecutando distintos elementos interactivos para investigar sobre los mayas”, añadió Ramírez Rasgado.

Sus salas albergan mil 160 objetos que van desde restos de códices prehispánicos, maquinaria para fabricar henequén, maquetas, figuras religiosas y vestimentas actuales de los mayas.

Al comenzar el recorrido por el Gran Museo, elementos como los Hipil de Xmanikté, vestidos tradicionales que en sus distintas versiones pueden usarse en la vida diaria, en bodas o funerales.

En la sala de Los Mayas del Ayer, el visitante encuentra objetos que dan fe del sincretismo que sufrió la Península en los años posteriores a la Conquista, pues mientras los mayas terminaron por aceptar la religión católica, dejaron huella de su cultura en lugares como la Iglesia de Uayma, cuya fachada es la mezcla de la arquitectura europea y la maya (una réplica de ésta se puede apreciar en el recinto).

“Al menos tenemos entre 20 mil y 25 mil visitantes en promedio, pero en épocas de vacaciones, Semana Santa o diciembre aumenta el número de visitantes. Viene gente de Mérida, de la Ciudad de México, del resto del país, pero también extranjeros como estadounidenses, canadienses, europeos y muchos de Sudamérica como Colombia, Venezuela o Bolivia”, añadió la directora, quien espera que este debate sirva para que todo el mundo sepa que en la Ciudad Blanca hay una joya cultural de los mayas.

DiarioDeXalapa

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