Graffiteros veracruzanos rompiendo esquemas

El Graffiti es una expresión de arte urbano, con frecuencia relacionada a la pinta ilegal de espacios públicos. En las últimas fechas, la tribu urbana del Graffiti ha dirigido su quehacer y ser hacia una nueva tendencia relacionada con la cultura y el arte, aunque ello, les ha representado enfrentarse a una colosal guerrera de la vida cotidiana llamada sociedad.

Muchos de estos integrantes que suelen ser estigmatizados por su indumentaria, aspecto, condición social, caló, gustos, entre otros elementos que los convierten con frecuencia en seres indeseables de la comunidad, y en gran parte de las veces, los asocian con la delincuencia, la violencia, la drogadicción y algunas otras condiciones nocivas de las personas.

EL LADO SOCIAL DEL GRAFFITI
Silvia Jiménez Olmedo, de 21 años y organizadora de la Exposición de Graffiti que se realizó a los muros de la Unidad Deportiva Salvador Campa del municipio de Veracruz el pasado 21 de abril, mencionó que esta actividad es una muestra de que a la fecha la mayoría de los jóvenes graffiteros tienen muy claro su objetivo en la vida, el cual, se está orientando a beneficiar los espacios y edificios públicos, contribuyendo al embellecimiento de las ciudades.

“Y como ésta, hemos organizado otras en las cuales fomentamos la incursión y la participación juvenil, tanto de niños de 12 años en adelante que pueden usar aerosol que tengan imaginación para transmitir cosas positivas y también para que vean que el graffiti no sólo es pintar o hacer vandalismo”, dijo Silvia.

Silvia también se desempeña como escritora mencionó que en su labor ha logrado acercar a alrededor de 500 jóvenes a esta nueva cultura y poco a poco se ha despertado cada vez más el interés en el género femenino.

Para pintar las bardas de la Unidad Deportiva Salvador Campa participaron más de 100 graffiteros de ambos géneros y diversas edades, algunos de la Ciudad de México, Puebla, Monterrey, Guadalajara, Zacatecas y Veracruz y los temas son libres.

Por su parte, el graffitero Miguel Ángel Rodríguez, explicó que estas personas corren con sus propios gastos, incluyendo los materiales para pintar, como los aerosoles, pinturas acrílicas y vinílicas con brochas y pinceles y suelen ser amigables, responsables y comprometidos con sus ideales, pues realizan estos viajes por el sólo hecho de compartir nuevas experiencias y conocer a otros similares.

En el sitio, Miguel quien también se dedica al diseño y al rotulado de taxis indicó que para hacer una buena pintura se pueden gastar hasta 30 botes de aerosol, dependiendo del diseño y no descartó que próximamente participen en otros espacios de la ciudad pues tienen un compromiso social.

“Siempre estamos tratando de organizar eventos culturales, recreativos, de recaudación para donar a diferentes lugares, albergues, casas hogares de niños y abuelos, entonces siempre estamos en esta labor más que nada para concientizar a la gente y más que nada acercarla al hip – hop, la pintura, el graffiti, el arte”, expuso.

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