Gebrselassie, el ‘emperador’ del atletismo que corrió para vivir

Haile Gebrselassie no le quedó otra opción que correr para poder llegar a su escuela, ubicada a unos 10 kilómetros de su casa. Tenía apenas cuatro años cuando sufrió la sinuosa transición política en su país, Etiopía, luego de la muerte del emperador Haile Selassie.

Gebrselassie nació el 18 de abril de 1973, un año antes de que el Consejo Administrativo Militar Provisional (Derg) derrocara a Selassie en la llamada Revolución Etíope. Una época de división en el país africano y que dejó en la pobreza a buena parte de una población con alarmante índice de analfabetismo.

“Yo solía correr para vivir, era mi vida diaria, y cuando estaba en el campo, era una actividad cotidiana, eso era solo para vivir. Es decir, cuando tenía que ayudar a mis papás corría, para ir a la escuela corría y cuando empecé en el atletismo también”, dijo a Mediotiempo Gebrselassie, quien fue así que se convirtió en uno de los más grandes atletas de la historia.

Nacido en Asella, Etiopía, Gebrselassie fue uno de los 14 hijos de un granjero de esa ciudad ubicada a unas dos horas y media de Adís Abeba, la capital de aquel país. Con el tiempo, hizo de una necesidad su pasión, correr se convirtió en su mejor arma al grado de convertirse en doble campeón olímpico y ocho veces monarca mundial de atletismo.

“Después de 27 años en el atletismo, puedo decir mi mejor momento fue en el 2000 en Sydney, cuando gane los 10 mil metros. Fue entre Paul Ternat y yo, ese fue el momento, nunca lo he podido olvidar en mi vida. El segundo mejor fue en el maratón de Berlín en 2008, fue fantástico, este momento fue inolvidable. Ha habido muchos dos, pero esos dos resaltan”, confesó.

ero la naturaleza competitiva de Gebrselassie lo orilló a buscar nuevos horizontes. Fue así que se focalizó en el maratón, prueba en la que el 28 de septiembre de 2008 dominó al grado de erigirse como el primer corredor en la historia en recorrer los 42 kilómetros 195 metros de prueba en dos horas tres minutos y 59 segundos.

Lo hizo con 35 años y ante un mundo atónito ante un hito que parecía inhumano. Pero apenas dos años después de aquella proeza, llegó su debacle.

“Mi momento más triste fue en 2010 en el maratón de Nueva York, cuando abandoné. Fui a Nueva York para ganar la carrera y a los 25 kilómetros, todo estaba acabado y abandoné. Entonces me llevaron a la conferencia de prensa y al principio estaba llorando enfrente de la prensa, ese fue mi momento más triste”, recordó.

Gebrselassie demostró que era un humano, al igual que su homónimo de nombre, el León de Judá y descendiente de Salomón. Haile Selassie era considerado una auténtica deidad no solo en su tierra, sino también en Jamaica, donde el movimiento Rastafari a favor de la raza negra que construyó su ideología alrededor del Rey de Reyes, quien resistió a la invasión fascista de Benito Mussolini e hizo de Etiopía una tierra que no pudo ser subyugada por el colonialismo europeo.

El laureado periodista polaco Ryszard Kapuściński dedicó su obra El Emperador a Selassie, misma en la que cuenta la historia del hombre más trascendente en el Siglo XX en Etiopía y quien fue asfixiado hasta la muerte por el Derg.

“No sabía la forma en la que murió, pero leí la historia y lo vi todo. Honestamente, no debió de ser así. Haile Selassie fue matado por ellos y tenían un pasado militar, no debió de ser así. Siempre que recuerdo a Haile Selassie, pienso que fue un grave error. Creo que esas personas no sabían lo que estaban haciendo”, lamentó el corredor, quien actualmente es un prestigioso empresario en su país.

Quien rompiera 27 récords mundiales en su época como atleta, logró construir un imperio, con un rascacielos en Addis Abeba y un corporativo llamado Haile and Alem International PLC, en honor a su esposa. Todo pensado en el beneficio de su gente.

“Este negocio empezó hace 20 años. Cuando viajaba por el mundo, siempre soñé en darle algo a mi país, darle algo de vuelta a mi gente, la gente que me apoyó durante tantos años. Empecé un pequeño negocio de construcción, para construir pequeñas casas, poco a poco esta compañía se hizo más y más grande. Ahora, más de 2 mil 300 personas trabajan en la compañía”, contó.

“Tengo diferentes cosas, incluidos los resorts, una escuela, agencias de autos y estoy participando en granjas, plantando café, una enorme granja de café, de 1,500 hectáreas, y lentamente me estoy moviendo a otros negocios como la minería, la minería del oro. Ya no compito (en la pista), pero sí en el sector de los negocios. Soy algo bueno, solo deseo convertirme como Carlos (Slim) aquí en México”, bromeó.

Actualmente es también presidente de la Federación de Atletismo de su país y es la imagen del Maratón de la Ciudad de México de cara a su edición 36, misma en la que desestimó que vaya a competir. Su meta ahora es generar conciencia y el hábito de correr en beneficio de la salud.

“Todas esas personas que quieren ser lo que sea, puede ser un atleta, un jugador de futbol, un músico, un doctor o lo que sea. Se debe conocer una meta y definir cómo pueden alcanzarla. Tener disciplina, qué clase de disciplina necesitan para convertirse en un doctor, un jugador de futbol o un corredor, tienen que mantener esa disciplina. Y trabajar duro, sin el trabajo, sin sudar, no hay nada. Todos deben sudar, sin importar nada. Eso es lo importante. Yo hablo con la gente de los medios y les digo solo corran, para no morir”, finalizó.

MEDIOTIEMPO

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