FESTEJO A LO GRANDE

 

David Ross se tomó una selfie frente a una multitud de miles de eufóricos fanáticos. Anthony Rizzo se conmovió casi hasta las lágrimas. Y Joe Maddon celebró como si estuviese en un concierto de rock.

La fiesta que demoró más de un siglo en cuajarse se desató por todo lo alto el viernes en Chicago.

Los Cubs y unos cinco millones de fanáticos, según cálculos oficiales, festejaron con un desfile desde Wrigley Field y un rally en el parque Grant, frente al lago Michigan, el primer título de Serie Mundial del equipo en 108 años.

El catcher Ross y otros jugadores entonaron la canción Go Cubs go en la tarima para el deleite del público. “¡Se nos dio! ¡Se nos dio!”, exclamó el primera base Rizzo

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