Falleció el Mayo artillero; tenía cien años

Quien fue considerado como el último fotógrafo de la Guerra Civil Española falleció ayer a los cien años de edad. Se trata de Julio Souza Fernández, mejor conocido como Julio Mayo, quien perteneció al colectivo de los hermanos Mayo, artistas de la lente que hicieron el relato visual de la lucha española. Murió en su casa de Atlixco, Puebla.

Souza nació en Coruña en octubre de 1917. De joven, ya en Madrid, colaboró en la agencia Foto Souza, fundada por su hermano Paco, aunque muy pronto cambió su nombre tras las presiones sufridas por retratar los acontecimientos de la Revolución de Asturias.

Al inicio de la Guerra Civil Española, Julio, Paco y Cándido fundaron una agencia fotográfica a la que llamaron los Hermanos Mayo, a pesar de no compartir ningún lazo sanguíneo y tampoco llevar ese apellido.

Julio fue el único que, además de fotoperiodista, sirvió como artillero en la guerra alistándose como voluntario. Fue fundador del batallón Alpino Juventud, en 1938 cayó prisionero en manos de la división italiana y después de tres años fue liberado.

Mientras estuvo en el frente de guerra, tomaba cientos de imágenes en blanco y negro que enviaba a sus hermanos para publicarse en periódicos y revistas locales e internacionales. En total, los Hermanos Mayo hicieron cerca de cinco millones de negativos que ahora se encuentran resguardados en el Archivo General de la Nación en México.

Al final de la guerra los Hermanos Mayo se exiliaron. Paco y Faustino, junto con el menor Cándido, cruzaron hacia Francia. Julio estuvo encarcelado en campos de concentración.

Después de diferentes travesías, todos consiguieron la libertad y el exilio en México. Julio llegó en 1947 y continuó con la actividad de fotoperiodismo hasta, literal, el día de su muerte.

En redes sociales, algunas instituciones de nuestro país —como el Ateneo Español de México y el Archivo General de la Nación— lamentaron su muerte ayer.

EXCELSIOR

Comments

comments