Estudiantes nicaragüenses quieren paz; exigen salida del presidente

Managua, Nicaragua.- Un grupo de estudiantes que lidera la manifestación nacional contra el Gobierno de Nicaragua anunció este lunes sus deseos de paz, pero sin el presidente Daniel Ortega ni su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo.

“Queremos paz, sí, con un cambio sí, fuera Daniel Ortega, fuera Rosario Murillo”, dijo a periodistas un líder estudiantil de la Universidad Nacional Politécnica de Nicaragua (Upoli), que no quiso ser identificado.

Los estudiantes de la Upoli son los que más represión han sufrido de la Policía Nacional y grupos afines al Gobierno, desde que iniciaron las protestas, hace seis días.

La noche del domingo un fuerte dispositivo policial asaltó el campus de la Upoli, al este de Managua, donde lanzó balas de plomo de distinto calibre, denunciaron los estudiantes.

“Tuvimos un infiltrado, cuatro muertos en los alrededores de la universidad, dos que aquí (en un centro médico improvisado) fallecieron”, sostuvo el líder.

Para los estudiantes, ésta ya no es una lucha contra las medidas de seguridad social recientemente aprobadas y que Ortega anuló, en un intento fallido por que el país regresara a la calma.

“Quitaron la ley, sí está bien, fue nuestra la primera batalla ganada, eso era lo que queríamos, pero nuestros muertos no valen una ley, no vamos a conseguir la paz mientras nos estén reprimiendo de esta forma (…) si ellos nos reprimen el pueblo va a salir”, señaló el líder estudiantil.

Así como los estudiantes, miles de personas han protestado de manera simultánea en toda Nicaragua contra el Gobierno de Ortega, al que señalan de represor y corrupto.

La represión por parte de la Policía Nacional y grupos de choque oficialistas llamados “turbas”, han dejado al menos 27 fallecidos, 428 heridos, así como cientos de arrestados y desaparecidos, según datos de organizaciones no gubernamentales y la Cruz Roja Nicaragüense.

UNEN SUS VOCES
Miles de personas se reunieron ayer en el centro moderno de Managua para manifestarse “por la paz” y contra el gobierno de Daniel Ortega.

Los manifestantes, en su mayoría empleados e inversionistas, acudieron al llamado realizado por el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), para reclamar por “la paz y el diálogo”. Iban vestidos de blanco, portando la bandera de Nicaragua.

Otro grupo se manifestó con camisas negras, por el luto de los estudiantes muertos o desaparecidos durante los enfrentamientos contra grupos, que parte del sector privado se lo atribuyen a los “paramilitares”.

En la marcha, que fue pacífica, también hubo globos de color blanco y negro.

MURILLO TRATA DE MEDIAR
La vicepresidenta y primera dama Rosario Murillo intentó aliviar la tensión al anunciar la decisión de liberar a los detenidos en las protestas, a petición del arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, “estableciendo las bases del diálogo”.

Murillo comunicó la muerte de una mujer policía, herida en uno de los enfrentamientos en Managua, y confirmó que las clases seguirán suspendidas “hasta nuevo aviso”.

Insistió en volver “a la senda de la cordura, del amor y al espíritu cristiano, socialista y solidario; a esa ruta que demandan las familias: alegría, seguridad, trabajo, prosperidad y paz”.

EL MUNDO EXIGE EL FIN DE LA VIOLENCIA
Los gobiernos de España, Alemania, Uruguay y Costa Rica se sumaron ayer al pedido para poner fin a la violencia en Nicaragua, que ha dejado al menos 27 muertos, 428 heridos, y más de 100 personas arrestadas o desaparecidas.

Además, Alemania condenó el uso de armas en las protestas y pidió esclarecer los casos de las víctimas fatales y el Instituto Nicaragüense de Desarrollo reprobó que el gobierno de Ortega se valga de fuerzas “paramilitares” para reprimir las protestas que ha habido en su contra.

Excélsior

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