EPN apoyó a gobernadores corruptos: Jorge Castañeda

Xalapa, Ver.- No sólo Veracruz vive un “desastre” a consecuencia de lo que se “robó” su gobernador, sino también lo sufren otros ciudadanos en otras entidades federativas, en donde el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a titular del Ejecutivo estatal, fue apoyado por el presidente Enrique Peña Nieto, como fue el caso del ex gobernador de Chihuahua, César Duarte y el ex gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo.
Lo anterior fue expresado por el ex canciller y promotor de las candidaturas independientes desde el año 2005, Jorge Castañeda Gutman, en su visita a esta ciudad, a invitación de ciudadanos que buscan ocupar una candidatura independiente a presidentes municipales en el proceso electoral 2016-2017.
Aclaró que las leyes impiden que el gobierno federal intervenga en los procesos de entrega-recepción en los estados de la República Mexicana, pero en el caso de Veracruz los mismos ciudadanos han solicitado que intervenga en las finanzas, el tema de la inseguridad, y de llevar a la justicia al ex gobernador Javier Duarte y su camarilla por el presunto desfalco a los recursos públicos.
“No es deslindar a Peña Nieto de sus responsabilidades, pero la verdad tienen ahorita tantas broncas, que la de Veracruz no es sólo una, ni la que más les preocupa, esto que están viviendo ustedes ya se le está viniendo encima a Javier Corral en Chihuahua y no es sólo porque los dos se apellidan Duarte (César y Javier Duarte) sino que sucedieron muchas cosas con esta camada de gobernadores priístas que fueron electos casi todos por Peña Nieto, siendo gobernador del Estado de México”, expuso.
Mencionó que según la historia de Veracruz, hasta ahora ninguna autoridad había hecho tanto daño a sus ciudadanos como Javier Duarte.
“No se puede uno imaginar que más bajo podría caer, echándole ganas si se puede hacer, robar más”, expresó en broma Jorge Castañeda.
Con respecto a la transición de gobierno en Veracruz, explicó que este procedimiento legal “es demasiado largo” en México, y citó como ejemplo que en el 2018 la entrega-recepción ocupará cinco meses, a diferencia de las autoridades de Estados Unidos, en el que la presidencia entre Barack Obama y el candidato ganador Donald Trump harán lo mismo en dos meses.

(AVC/Verónica Huerta)

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