Encontraron restos de un mastodonte en las barrancas del arroyo Saladillo

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El sábado, Ricardo Ponce pescaba a la vera del Saladillo cuando algo que sobresalía de la barranca lo llamó la atención. Al acercarse descubrió un hueso. Sus conocimientos como carnicero le permitieron deducir que no era un animal común. Al día siguiente volvió con su cuñado José y empezaron a cavar. Encontraron más huesos y una mandíbula de un animal grande.

Después comunicaron el hallazgo y este lunes un especialista del Centro Único de Patrimonio de la provincia fue al lugar y confirmó que eran los restos de un feto de mastodonte de entre 15 y 30 mil años de antigüedad. Este martes el especialista, la paleontóloga Luz Irrazabal y las autoridades de Villa Gobernador Gálvez definirán cómo rescatar lo que quedó dentro de la barranca para guardarlos en un museo de esa localidad.

“Son restos de un stegomastodon, más conocido como mastodonte. Los molares son muy chicos y sin desgaste, por lo que creemos que es un neonato. Su hallazgo puede aportar información sobre el ciclo de vida: cómo nacían y en qué manera”, explicó a El Ciudadano, el paleontólogo Luciano Rey.

Una punta
Quien descubrió al mastodonte dijo que el sábado fue al Arroyo Saladillo y vio la punta de un hueso. “Con mi cuñado empezamos a escarbar y vimos dientes. Primero descubrimos los huesos chicos de la costilla y luego otros más grandes, de una pata. Finalmente, encontramos la mandíbula”, dijo Ponce en declaraciones a Radio 2. Apenas dio a conocer el hallazgo las autoridades aplicaron un protocolo establecido en la ley 25.743 de protección del patrimonio arqueológico y paleontológico.

Contactaron a Luz Irazábal, quien investiga restos óseos en el área del Saladillo. Según la investigadora, en la zona hay un depósito de ceniza volcánica que ayuda a la conservación de los restos. En los últimos años ella encontró peces, ciervos, roedores y varios elementos de gliptodontes, un mamífero del Pleistoceno. “Es un yacimiento paleontológico, al igual que el río Carcarañá o el Arroyo Monje, donde se preservaron restos de animales prehistóricos”, contó Rey sobre la investigación de su colega.

El paleontólogo pidió a quienes viven en la zona que en caso de encontrar algún resto fósil se comuniquen con el Centro Único de Patrimonio de la provincia. “No traten de sacarlos porque pueden quebrarlos. Nosotros nos acercamos y les enseñamos la técnica para rescatarlos y poder contar una historia a partir de ellos”, señaló.

Este martes acordarán con las autoridades de Villa Gobernador Gálvez, dónde quedarán los restos para conservarlos y sean patrimonio de la localidad.

Otros restos
No es la primera vez que los especialistas encuentran restos fósiles en la región. Rey contó que hace un tiempo rescataron una mandíbula chica en la localidad de Totoras, molares en Carcarañá, y una cadera y una pata en Rafaela.

En el Saladillo encontraron un gliptodonte, pariente de los armadillos, en 2013. Un año antes hallaron un Neosclerocalyptus, un ancestro de los quirquinchos que vivió hace unos 8 mil años y era contemporáneo de los mamuts o tigres diente de sables. También en 2012 encontraron a otro gliptodonte en la localidad norteña de La Criolla, y restos de un megaterio, antepasado de los perezosos, en la sureña localidad de Juncal.

En noviembre de 2011 en la vecina localidad de Casilda un grupo de obreros municipales encontró restos de un gliptodonte mientras extendían una red de agua potable. El mismo año en Cañada de Gómez y durante una excavación de la empresa Aguas Santafesinas (Assa) un operario reconoció unos huesos aunque no se trataba de un equino sino de otro gliptodonte.
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