Educación lacerada

Papantla, Ver.- Papantla es uno de los municipios con más comunidades en el estado de Veracruz. Cuenta con una gran población indígena, la cual asciende a 63,186 personas, de las cuales 15,603 hombres y 16,598 hablan tutunakú. Mientras que el 1.45% no habla español.
Además es un territorio donde estudian 43,603 alumnos, esto de acuerdo al último censo realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, sin embargo las carencias en infraestructura educativa son mayores.

En educación inicial toman clases un total de 1,527 alumnos; en especial 179; preescolar 6231; primaria 19,743; secundaria 9,138; bachillerato 5,970; licenciatura 348; formación para el trabajo 457; que toman clases en 584 planteles que son atendidos por 2,464 docentes, repartidos en 2,943 grupos, de los cuales 22,359 son hombres y 21,244 mujeres.
Pero el problema recae en las instalaciones de las escuelas, las cuales no cuentan con unas propias y hay casos donde estudian en una choza.
En este sentido, se puede mencionar al telebachillerato de Polutla como una de las escuelas que no cuenta con aula propia y tiene más de 2 años de tomar clases en un salón improvisado con tarros, palma y piso de tierra.

En su momento, el director Hipólito Meneses dio a conocer que las gestiones iban avanzadas sin embargo la falta de recursos del gobierno del estado, así como el saqueo descomunal de Duarte, han impedido que no llegue el dinero para la reconstrucción total del aula.
Así como esa escuela, hay otras más en las comunidades que carecen de los servicios básicos, pero ninguna de las tres instancias de gobierno, empresarios, profesionistas hacen algo por mejorar las condiciones de estudios de los más de 40 mil estudiantes papantecos.

LAS OBRAS INFLADAS

El alcalde papanteco, Marcos Romero Sánchez, con bombo y platillo, inauguró la rehabilitación de la Escuela Secundaria General 2, orgulloso afirmó la inversión superior a un millón de pesos. Sin embargo la rehabilitación constó de pintura, herrería, cableado y una cooperativa escolar, esta obra dejó mucho qué desear a los ciudadanos.
Incluso directores de otras escuelas de la ciudad, en tono sarcástico, indicaron que con ese millón de pesos se hubiese construido una escuela en la comunidad más necesitada, o decenas de aulas en localidades que realmente lo requieran.

Asimismo, Romero Sánchez ha sido criticado por inflar el costo de las aulas y los comedores escolares; la primera obra regularmente la entrega por el orden que supera los 400 mil pesos, al igual que los comedores escolares.
El profesor Isaac Pérez Acuña, director de la primaria Francisco I. Madero de la colonia Manantiales, dio a conocer que con ochenta mil pesos levantaron un aula, solamente les faltan detalles y la herrería, esto con apoyo altruista y de los padres de familia.

“Nos ha tocado firmar el recibo de aulas que construye el ayuntamiento por el orden de los 400 mil pesos, nos damos cuenta que con 100 mil pesos se construye un aula equipada, pero cuando la hace el gobierno municipal se eleva tres veces más el costo”, lamentó.
Pidió a las autoridades municipales para que volteen a ver a las escuelas, no tenemos suministro de apoyos de ninguna de las tres instancias de gobierno, “hablo de nuestra escuela”.

 

LA ESPERA, LA FOTO Y LA HUIDA

El pasado 5 de septiembre de este año se tenía que entregar la última ministración de recursos a los más de dos mil beneficiarios de Papantla, sin embargo tuvieron que esperar más de 6 horas para recibir el pago de su beca y las despensas que están para el olvido.

Aquella mañana dicha situación causó inconformidad entre padres de familia, quienes acompañaron a sus hijos a recoger el apoyo, la cita era a las 10 de la mañana, pero a los pequeños los hicieron llegar a las 09:00 horas y algunos un poco antes, sin embargo, el pago de becas inició después de las once de la mañana.

Cabe mencionar que algunos padres de familia se molestaron porque les pagaron hasta las 4 de la tarde, tuvieron que esperar más de 6 horas para recibir el apoyo del pago de becas del Ramo 033.
En este caso, el dinero llegó a la ganadera del campo Anáhuac, donde se hizo el pago después de las 2 de la tarde, posteriormente hicieron los sobres amarillos, el argumento de los empleados municipales fue que no les habían depositado, que había problemas en el banco, entre “otros chismes”.

La justificación del alcalde fue que “el dinero no lo habían depositado y que era mejor esperar que acudir a Poza Rica por él para evitar robos”, esto causó extrañeza entre los padres de familia, quienes lo que querían era que se apuraran y acabar cuanto antes.

Dicho mensaje lo dio a las 11:30 horas, aproximadamente, después se retiró y no volvió, pero a las 16:00 horas del 5 de septiembre, aún no le pagaban a unos beneficiarios que tuvieron que pasar toda la mañana en los terrenos de la feria.

El alcalde solo fue para tomarse la foto, para burlarse de los estudiantes papantecos, a quienes les dijo que no era problema de ellos la tardanza de los recursos, sin embargo ese dinero lo tienen que tener listo desde antes.

 

LA INDIFERENCIA SOCIAL
Y LAS TAREAS POR FUERA

José Tejeda, un profesor papanteco, joven, de 26 años, casado, trabajador, con una plaza de docente en Zongolica, lamentó la falta de apoyo que hay a la educación, sobre todo en la Sierra del Totonacapan, donde trabajan en condiciones precarias.

“Yo trabajo en la Sierra de Zongolica, lamento mucho la situación que viven los niños de aquella zona, no tienen zapatos, apoyos, útiles escolares y no nos damos abasto para apoyarlos, por tal motivo requerimos de ayuda”, afirmó.

Dio a conocer que él comenzó a apoyar a los niños de aquella zona hace algunos meses, junto a otros maestros, por lo tanto recolectan apoyos para ellos.
Al momento de cuestionarlo sobre el motivo por el cual inició estos trabajos, con un nudo en la garganta, platicó que él en un accidente automovilístico perdió a su hija de apenas dos años de edad, “fue algo difícil, pero eso me inspiró a brindar esa ayuda a los niños de aquella zona que tanto lo requieren”.

“Invito a mis compañeros docentes, a empresarios, a la clase política, a toda la ciudadanía en general a conformar grupos para donar útiles escolares, uniformes, zapatos, lo que sirva para la educación, que los políticos no solo lo hagan en campañas electorales, que el gobierno no solo entregue becas cada dos meses”, aseguró.

Por otra parte, mencionó que en la sierra totonaca hay demasiada matrícula y pocos docentes, por eso no planifican, es uno de los motivos que provoca la deserción escolar, aunado a los problemas económicos que se viven en esta zona educativa.

LA EDUCACIÓN INDÍGENA

Los espacios educativos indígenas requieren un 90% de la rehabilitación de todos los edificios porque están prácticamente dañados, asimismo se deben de mejorar las condiciones de los sanitarios escolares. En este sector trabajan 364 docentes que dan clases a más de 5 mil alumnos en 106 escuelas, de las cuales 80 requieren mejoras.
El profesor Cecilio Morales Vázquez, jefe de Sector Indígena de Papantla, indicó que el sector 05 coordina actividades en 8 supervisiones escolares indígenas, en cada una de ellas se atienden escuelas de educación indígena, preescolar y primaria.

Al momento de cuestionarlo sobre las carencias que existen en las escuelas, reconoció que a veces el acceso a algunas comunidades es casi intransitable para los vehículos, por lo que hay niños que tienen que caminar varios minutos, inclusive hasta una hora, para poder llegar a estudiar.
Para ello, dio a conocer que hay Casas del Niño Indígena, sin embargo no son suficientes porque las necesidades son mayores, esto a pesar de los esfuerzos de las instancias federales, las cuales con la reforma educativa tratan de mitigar los efectos de la pobreza en esta región, así como a nivel nacional.

Cabe mencionar que las escuelas están dañadas, pero actualmente con recursos federales se rehabilitan escuelas indígenas de Cazones, como es el caso de Rancho Nuevo. Mientras que en Papantla se construyen aulas en la primaria bilingüe Adolfo López Mateos, de la comunidad 20 de Noviembre, y el Centro de Educación Preescolar Indígena José López Portillo, de la localidad Morgadal.
Sin embargo, hay autoridades del nivel estatal y municipal que se alzan el cuello y se adjudican la gestión o bien la aportación de los recursos.

 

LA DESERCIÓN ESCOLAR

De acuerdo a directores de distintos niveles educativos, han afirmado que en los últimos años la deserción escolar se debe a la inseguridad en la zona, así como a la falta de empleo, migración para buscar mejores opciones laborales y la delincuencia organizada.
En Papantla los índices de deserción escolar en preescolar es del 31%, en primaria 2.2%, mientras que el índice de reprobación es de 0.7%. A su vez, en secundaria el índice de deserción es del 3.9% y de reprobación 6.6% y en el nivel bachillerato se disparan al 7.5% y 31.5%.
A pesar de las estrategias que emplean en los diferentes niveles educativos del municipio, la deserción va a la alza, pese al discurso desgastado de los representantes del pueblo, quienes se dedican más a posar para las fotos que a resolver los problemas que existen en uno de los rubros más importantes.

 

Por Ángel Scagno Castillo

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