¿Dónde están los restos de la Malinche? ¿Están en Jilotepec?

Al andar recorriendo estos caminos de México vamos dando con todo tipo de historias, buenas, malas, interesantes, apasionantes, increíbles y, no podrían faltar aquellas que, con un dejo de fantasía, se convierten en verdaderas “leyendas urbanas”.

Una de ellas está en Jilotepec, Estado de México, sito que fuera importantísimo en la primera expansión que la Corona española hizo hacia el norte, hacia ese sitio que comenzaron a llamar Tierra Adentro y ocurrió que, cuando Hernán Cortés tuvo que deshacerse de Doña Marina, es decir, de la Malinche, la dio en matrimonio a uno de sus “colegas” y le dio una buena cantidad de tierras como dote para ese matrimonio, pero vamos por partes.

Malinche

Dicen por ahí que el nombre de Malinche era Malinalli Tenépatl, que nació en las cercanías de lo que conocemos ahora como Coatzacoalcos en 1502. Fue entregada a Cortés en Xicalango, lo que era la frontera entre el imperio Mexica y la zona maya, cosa que ocurrió el 15 de marzo de 1519, es decir, cuando Malinche contaba con apenas 17 años.

Martín Cortés fue hijo de ambos pero, como ocurre en toda historia de realeza, como este era un hijo fuera del matrimonio católico, cuando él casó con Juana de Zuñiga a su hijo le puso, precisamente, Martín. El hijo de Malinche es apodado “El Mestizo”, su historia es interesante.

Malinche

El otro Martín fue condenado por haber encabezado un movimiento en contra de la Corona española. Y sucedió que estando casado legalmente Cortés con Juana de Zúñiga, casa a Malinche con Juan de Jaramillo a quien, además de haberle entregado el Conquistador a su concubina, le entregó la encomienda más grande otorgada en Nueva España, la de Jilotepec, que constaba de 18 mil tributarios que le producían una verdadera fortuna anual de algo así como 17 mil pesos  de oro. Esto ocurrió en 1523, cinco o seis años después (la fecha precisa no se sabe), murió Malinche infectada por la viruela que cundía por toda la Nueva España.

Fue entonces que se creó el mito. Se pensó que Malinche había muerto en Jilotepec y que en su entierro se habían incluido preciadas joyas y, claro es, oro. Se llegó a afirmar que ese entierro estaba justo debajo de una cruz en el atrio, que seguramente era cementerio, del templo de San Pedro y San Pablo de Jilotepec. Justo debajo de esta cruz se dice que fue el sitio en donde doña Marina, o Malinche o Malinalli Tenépatl fue enterrada.

Tumba

Tumba

Mito que se convirtió en leyenda que se traslado a leyenda urbana llena de fantasía que para marzo de 1931, según lo publicó México al Día, personal del Museo Nacional de Historia y Arqueología se desplazó al sitio en busca de la mencionada tumba. Claro es que nunca se encontró nada, pero la leyenda medianamente sigue sobreviviendo.

TÚÚL

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