Denuncian azotea con leones en Ciudad de México

Entre besos y apapachos, el señor Omar Rodríguez presume a uno de los tres leones que posee desde hace año y medio en la azotea de su casa, ubicada en la colonia Viaducto Piedad, en plena esquina de Viaducto Río Piedad, a una calle de calzada de Tlalpan, en Iztacalco.

En un enlace en vivo para una cadena de televisión, trata de mostrar que sus “lindos gatitos” no representan ningún riesgo para el vecindario, luego de que una usuaria de Twitter acusara la presencia de los felinos, tras presentar su denuncia ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

“Mi intención es cuidarlos, son leones, uno debe criar con respeto a la especie, pero también deben tener una forma digna de vivir”, dice el señor Rodríguez al compañero reportero César Velázquez que transmite en directo.

Numbi, un león blanco, se posa en dos patas sobre la cerca de contención, por lo que su propietario no deja de acariciar su pelaje. El felino incluso suelta un delicado manotazo a la cabeza del hombre y éste ni se inmuta.

Sostiene que posee los documentos para comprobar la legalidad del origen de la hembra: Gorda y los dos machos: Numbi y Nojoch. Además, asegura que personal de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) revisa regularmente el estado en el que se encuentran.

“Checan, primero, que las especies se encuentren en buen estado de salud, les revisan un microchip. Me preguntan qué se les está dando, revisan que tengan un área digna para vivir y el estado del animal”. Añade que un experto en vida silvestre les realiza chequeos médicos trimestrales.

Los leones y el perro que vive con ellos en la azotea son alimentados con 30 kilos de pollo y en ocasiones con carne de caballo, comenta el hombre, sin imaginar que más tarde llegarán inspectores de la Profepa para asegurar de manera precautoria a sus animales.

Esa sería la última tarde con ellos, pues la dependencia informó que los felinos serán trasladados por la mañana, en ayunas, a una unidad especializada en el manejo de especies silvestres, pues aunque acreditó la legal procedencia, no cuenta con el plan de manejo, ni las condiciones de seguridad.

LA DENUNCIA

La tarde del lunes, un grupo de estudiantes subió al roof garden de la Universidad Insurgentes, ubicada sobre calzada de Tlalpan, esquina con Viaducto. Al mirar hacia la calle de atrás, Niceto de Zamacois, “ven a una leona y luego resulta que son tres”.

Alarmado, uno de los estudiantes pidió ayuda a una conocida que con frecuencia participa en campañas de protección animal. Se trata de @SarikaSavic, la usuaria de Twitter con quien MILENIO habló y que ayer presentó una denuncia ciudadana en el sitio web de Profepa, y luego lo publicó en la red social.

“No esperaba una acción tan rápida, estamos acostumbrados a que cuando uno va a denunciar o levantar un acta, se resuelven muy lento. No creí que se hiciera el anuncio tan rápido”, señaló.

Su mensaje se retuiteó más de 200 veces, pero decidió eliminarlo al considerar que ponía en riesgo su seguridad, pues empezó a recibir insultos y hasta amenazas de cuentas dudosas.

“Amigos cercanos estuvieron al pendiente de cómo se desarrollaba la situación, y no es algo que me quite el sueño. Me parece irresponsable que esas personas intenten amenazar, sabiendo que ellos desde un inicio no cumplen con reglamentos para tener animales de este tipo”, expresó.

@SarikaSavic llama a la ciudadanía a quitarse el miedo y actuar como lo hizo ella a través de su denuncia. Destaca la necesidad de respetar la vida animal, “ser empáticos con otros seres vivos , no seguir siendo una especie que solo depreda”.

De acuerdo con la Profepa, en caso de que Omar Rodríguez no acredite la documentación que no presentó en la inspección, será sancionado con una multa de 4 mil a 4 millones de pesos y el decomiso de los felinos.

MSN

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