Conflicto entre Francia e Italia por acogida de rescatados por el ‘Aquarius’

El asunto migratorio, a cuenta de la acogida de los migrantes rescatados por el barco Aquarius frente a las costas de Libia la noche del sábado y que finalmente serán recibidos por España, ha abierto este martes un conflicto diplomático entre Francia e Italia. El presidente francés, Emmanuel Macron, a través de su portavoz de Gobierno, ha saludado el “gesto humanitario del Ejecutivo de Pedro Sánchez, al acoger en Valencia a los 629 migrantes rescatados por el Aquarius. También ha cargado contra el Gobierno de Italia por su “cinismo e irresponsabilidad”, al prohibir la llegada a sus puertos del barco humanitario. El Ejecutivo italiano no ha tardado en reaccionar y ha asegurado que no aceptará “lecciones hipócritas” de Francia, un país que en materia migratoria “prefiere volver la cara para otro lado”. Además, ha exigido modificar cuanto antes el llamado Reglamento de Dublín, que establece las normas para el reparto de inmigrantes en la Unión Europea.

“Las declaraciones en torno al asunto del Aquarius que llegan desde Francia son sorprendentes y denuncian una grave falta de información sobre lo que está ocurriendo realmente”, ha dicho el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, en un comunicado emitido por su Gabinete. “Italia no puede aceptar lecciones hipócritas de países que en el tema de la migración siempre han preferido volver la cabeza para otro lado”, ha añadido. También el vicepresidente italiano, Luigi di Maio, consideró “vergonzoso” que Francia y España “den lecciones” a su país y dijo que “nada será como antes” en materia migratoria.

El otro vicepresidente italiano, ministro del Interior y líder del partido ultraderechista Liga Norte, Matteo Salvini, tuiteó: “España nos quiere denunciar, Francia dice que soy ‘vomitivo’. Quiero trabajar serenamente por todos, pero con un principio: primero los italianos”.

El Gabinete de Macron había afirmado que piensa trasladarle hoy mismo a las autoridades españolas la disposición de Francia a proporcionar “todo el apoyo” que puedan requerir para “poder darles [a los migrantes] el mejor trato posible sobre el terreno”, ha revelado el portavoz del Gobierno francés, Benjamin Griveaux, al término del Consejo de Ministros celebrado este martes en el Elíseo.

La cordialidad ante España contrasta con las duras palabras que el Elíseo ha trasladado a Italia, a cuyo nuevo gobierno ha acusado de “una forma de cinismo y de irresponsabilidad ante la situación dramática humanitaria” del barco de SOS Méditerranée. Para Francia, el caso del Aquarius es “una cuestión de derecho internacional marítimo” que estipula, recordó, que el puerto de acogida en caso de peligro debe ser el más cercano al lugar del rescate.

Unas declaraciones que han indignado al Ejecutivo italiano. “Francia y España han cerrado sus puertos desde hace tiempo (…), es vergonzoso que representantes de estos países vengan a darnos lecciones de moral por pedir a nuestros socios europeos repartir a los inmigrantes que llegarán en verano”, ha criticado en Facebook Di Maio. El vicepresidente italiano, y líder del Movimiento Cinco Estrellas, ha afirmado que “España ha practicado expulsiones de inmigrantes en caliente que han sido condenados por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos”. Sobre Francia, apuntó que “expulsa cada día a inmigrantes” que tratan de cruzar desde las ciudades fronterizas italianas de Ventimiglia (noroeste) y Bardonecchia (norte).

Francia había asegurado que hubiera recibido al barco Aquarius si hubiera sido el país más cercano, “de acuerdo con la ley”, ha afirmado Griveaux. “Lo que es inaceptable en esta situación es el comportamiento y la instrumentalización política que ha hecho Italia de esta cuestión”, ha continuado el portavoz, para quien este caso pone de relieve la “necesidad de una respuesta europea”. Según ha adelantado, Francia y Alemania presentarán una “propuesta ambiciosa” en el próximo Consejo Europeo que pondrá especial atención sobre la financiación de la policía de fronteras Frontex, ha dicho Griveaux.

“No es cuestión de crear un precedente que permita mañana a un país europeo descargar su responsabilidad sobre sus socios europeos. En esta cuestión, debemos mostrar solidaridad entre los Estados europeos, algo que no ha hecho Italia”, ha insistido Griveaux.

Ante las crecientes críticas internas —tanto de la oposición como entre las propias filas del partido de Macron, La República en Marcha (LREM)— por el silencio oficial ante la crisis del Aquarius, el portavoz ha asegurado que el Gobierno “no ha permanecido inactivo las últimas 24 horas”, en las que ha estado en contacto con la Comisión Europea. Además, Macron tenía previsto hablar este martes “con las autoridades maltesas, españolas e italianas”.

Miembros de LREM como la diputada Sonia Krimi o el vicepresidente de la Asamblea General, Hugues Renson, habían lamentado el silencio del Elíseo ante la crisis del Aquarius. “Al acoger al Aquarius, España hace honor a los valores de humanidad, apertura y de respeto de la dignidad humana en el corazón del proyecto europeo”, tuiteó Renson en las últimas horas. “La España de Sánchez es el honor de Europa”, dijo por su parte el líder de los socialistas franceses, Olivier Faure, para quien también Macron ejerce un “cinismo y la restricción del derecho de asilo” con su política migratoria, que prevé acelerar los procesos para acoger a refugiados pero expulsar también por una vía más expedita a los que considera migrantes económicos.

El País

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