Cineastas refugiados en México

Desatada en 1936 después de un golpe de Estado, la Guerra civil española provocó que la élite intelectual de este país decidiera huir de su país de origen y se exiliara en otras regiones de América Latina. Uno de sus países favoritos para inmigrar era México, pues el expresidente Lázaro Cárdenas apoyaba su instalación en el país.

De esta manera, Cárdenas creó organismos gubernamentales —como la Junta de Ayuda de a los Republicanos Españoles (jare) y el Comité Técnico de Ayuda a los Republicanos Españoles (ctare)— para apoyarlos durante su traslado e instalación en México ofreciendo fuentes de trabajo que les permitieran sostenerse.

Francisco Elías Riquelme

Cuando luchaba por obtener los ingresos económicos para rodar su primera película, Riquelme tuvo que abandonar España. Al llegar a México, emocionado por un supuesto contrato para dirigir a Cantinflas en una nueva producción, sus ilusiones fueron destrozadas al descubrir que el acuerdo era falso.

Siendo el primer cineasta en rodar películas con sonido directo, diálogos y música como El Misterio de la Puerta del Sol y The Jazz Singer, se posicionaba como uno de los directores más avanzados de país. Además, observó de cerca el trabajo que se hacía en los estudios Lumiére y en el Service des Agence de la casa Gaumont en Nueva York y Paris, en donde aprendió técnicas de los cineastas estadounidenses más reconocidos como D. W. Griffith.

Luis Buñuel

Luis Buñuel le propuso a Dancingers el argumento de una de las producciones más memorables de la década de los cincuenta: Los Olvidados (1950). Al presentar esta película, recibió una suerte de críticas por parte del pueblo mexicano debido al crudo retrato de la población marginada. No obstante, después de ser laureada en el Festival de Cine de Cannes regresó al país con una excelente recepción del público.

De esta manera, Buñuel continuó cosechando éxitos hasta alcanzar la prestigiada Palma de Oro por la cinta Viridiana (1961) protagonizada por Silvia Pinal. Dentro de sus logros también se encuentran dos nominaciones al Óscar por Mejor Guion gracias a sus películas El discreto encanto de la burguesía (1972) y Ese oscuro objeto del deseo (1977).

Algarabía

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