Cinco siglos de tradición y buen vino

Desde la ciudad de Torreón hacia Parras, Coahuila, el tiempo aproximado de camino en auto es de una hora. Antes de llegar hasta Parras, a través de las ventanas se observan extensas áreas de vegetación bajo un cielo azul de nubes blancas que confirman la magia que envuelve a este poblado.

Conocido por tener la vitivinícola más antigua de América Latina, la primera visita que se realiza es a Casa Madero y la Hacienda San Lorenzo, lugar donde se producen algunos de los mejores vinos cien por ciento mexicanos.

Las bondades de la tierra del llamado “Oasis de Coahuila” son las creadoras de toda una tradición familiar de buenos vinos que puede comprobarse desde la primera visita, misma que es acompañada con la degustación de algunos de sus productos.

La decoración, el clima y el ambiente de este sitio lo convierten en el lugar perfecto para pasar un buen rato en compañía de la pareja, para después dar paso a la comida en una tarde de relajación y descanso.

El siguiente punto a visitar es Casa Madero, donde un paseo de la mano de un experto en vinos espera. El recorrido inicia por la Hacienda San Lorenzo, fundada en 1597, sitio en el que se establecieron las primeras bodegas vitivinícolas, donde el aroma a uva despierta el apetito de cualquiera y las ganas de probar los famosos vinos de Parras, reconocidos a escala internacional, aumentan conforme se explora a lo largo de este histórico sitio.

EL FINANCIERO

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