Bolear ya no es tan redituable

Antes dedicarse e la boleada era un buen negocio, la gente se boleada hasta tres veces a la semana su calzado, ahora muy pocos vienen y se sientan para asear su zapatos, Don José quien es originario de la villa de Tamiahua, se dedica a esta labor desde hace ya 10 años a la fecha, todos los días desde muy temprana hora el sale de su casa para irse al parque y sentarse a trabajar en lo que más le gusta hacer, Bolear Zapatos.

En la esquina del parque y frente a palacio municipal se encuentra el carrito de Don José quien comentó que esta actividad le ha dejado grandes amistades, ya que normalmente quienes vienen y se sientan un rato para asear el calzado siempre comienzan una amena charla, que ha dado como resultado grandes amistades.

No son muchos quienes actualmente se dedican a esta actividad, pero él menciona que no gana mucho, sin embargo le alcanza para almorzar, comer y cenar todos los días y en ocasiones hasta para llevar un pan a su casa.

No es caro limpiarse los zapatos ni mucho menos tardado, tiene un costo de 15 pesos, hay ocasiones en los que se gana de las ocho de la mañana a las 4 de la tarde unos ciento cincuenta diarios, pero los días de plaza y los fines de semana don José gana un poco más, “los lunes que la gente acude a la presidencia municipal, los niños que van muy temprano a la escuela o los señores que vienen de las comunidades a comprar vienen y aprovechan para bolearse, ahí si a veces me hago hasta 30 a 40 boleadas, me va muy bien” dijo don Pepe, quien nos platicó su manera tan peculiar de trabajar,  es subir el pantalón del cliente en ambas piernas, hasta que los calcetines queden al descubierto.

Después, introduce dos plásticos duros entre el pie y el zapato, que tienen la función de proteger tanto a los calcetines como a la piel de cualquier mancha indeseable y entonces sí Bolea y platica, Bolea y platica, Bolea y platica, hasta que el zapato rechine de limpio.

Él a pesar de no ser tan joven pero tampoco tan viejo, el entusiasmo y las ganas de trabajar lo caracterizan, sus amigos, sus clientes mencionaron que don José ha sido un gran amigo, consejero, confidente y a veces hasta psicólogo de muchos.

El entrevistado señaló que los jóvenes hoy en día deben aprovechar su tiempo para dedicarse a sus estudios, para no quedarse en el oficio, es un buen trabajo para quienes no tienen hijos que ya solo ven por ellos mismos pero para mantener a un bebe con pañales, leche, comida y renta ahí si no.

Por eso aquí la mayoría se dedica a la actividad pesquera que también se las están viendo difíciles pero bien dicen que Dios aprieta pero no ahorca, puntualizó.

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