Beisbolista de corazón

Cuando el beisbol tomaba fuerza años atrás en varias partes del mundo, la mujer sólo se podía limitar a mirarlo, ya sea porque acompañaba a su esposo, o porque sus hijos lo practicaban, pero como en todo, con el tiempo ha cambiado eso y ahora ellas también han dejado constancia que son capaces de jugarlo.

Anteriormente el hombre presumía de dar un buen batazo o lanzar un juego perfecto, ahora la mujer también ya lo hace.

Sin embargo en estos tiempos, un amplio sector considera que el llamado “Rey de los Deportes” sigue siendo sólo para hombres, pero eso no le incomoda al sexo femenino que poco a poco va ganando terreno y demostrando que también la mujer puede triunfar.

Con estos pasos agigantados que las damas han dado en la pelota caliente, ahora en varias partes del país, incluido Veracruz, ya se cuenta con torneos locales y gracias a ello, hay selecciones estatales que nutren al combinado nacional.

En cada rincón de nuestra República Mexicana hay un sinfín de jovencitas que luchan por estar en el roster titular del equipo al que pertenecen, porque desean demostrar su nivel, hay quienes lo cumplen rápido, pero otras deben seguir picando piedra para conseguirlo y Marlén Fernanda Lagunes Pérez fue una de ellas.

En el año 2000, en Naranjos, Veracruz, Antonio Lagunes Domínguez y María Cristina Pérez Lázaro esperaban a su segundo hijo, que hasta ese momento aún no sabían que sería, niño o niña. A ellos nos les importaba, sólo pedían que naciera bien.

Gran felicidad llegó a la casa de la familia Lagunes Pérez cuando nació Marlén, una niña que traía el beisbol en la sangre y quien nadie se imaginaba lo que con el tiempo lograría.

La más pequeña de la familia cuando comenzó a caminar hizo de sus mejores amigos al bat y la pelota, quien junto a su papá, quien jugara para Sultanes de Monterrey (1992) y los Piratas de Campeche (1993), formaran un gran equipo.

Cuenta Marlén que cuando cursaba la primaria a sus amigas no les gustaba el beisbol y para no desentonar, tenía que jugar el voleibol, pero saliendo de clases nuevamente lo practicaba. “En la primaria de Ídolos ya jugaba beisbol. Mis amigas lo jugaban, pero no les gustaba mucho”, platicó.

Recordó que participó en lanzamiento de pelota y por “eso le agarré más amor al beisbol. Eso fue cuando iba en cuarto de primaria”.

Las cosas no cambiaron cuando pasó a la secundaria, porque también el voleibol era el deporte que practicaban, pero tampoco fue obstáculo para seguir con su deporte favorito.

“Cuando entré a la secundaria no a todos le gustaba el beisbol. Ahí jugaba más al voleibol porque era el deporte que practicaban, pero siempre seguía buscando jugar beisbol. Cuando salía de clases, hacía mis deberes y me iba con mi papá a entrenar, también con los peloteros hombres de Naranjos”, expresó la beisbolista.

Durante la preparatoria, la seleccionada veracruzana fue invitada a tomar parte del la novena de Patronas en un campeonato realizado en Actopan, en donde se quedaron con el primer lugar.

Posteriormente pasó a formar parte del equipo de Paso de la Milpa, en La Balsa, en donde poco a poco fue ganando terreno en un equipo varonil con la posición de outfielder, pero siempre bajo la guardia y consejos de su papá para no sufrir alguna lesión.

Su camino no ha sido fácil, pero como toda una guerrera y con el respaldo de sus padres, ella siempre peleó por más y la recompensa llegó cuando fue incluía, luego de una serie de pruebas, en la selección de Veracruz.

Una vez estando dentro del combinado estatal, Marlén junto al Estado tomaron parte de un cuadrangular realizado en Jalisco, en donde no le fue como ella hubiera querido, pero no se dio por vencida.

“Al siguiente año fuimos nuevamente al nacional, aunque teníamos poco tiempo de conocernos, realizamos un moderado papel”, recordó.

Cuando regresó de su concentración se unió al equipo de la Balsa de mujeres y nuevamente sus logros llegaron y para muestra está el subcampeonato. El juego que brindó durante ese torneo le abrió la puerta para jugar en un equipo de Zempola, en donde también dejó constancia de su profesionalismo.

Nuevamente aparecieron en el camino de la pelotera los tryouts, los cuales eran para ir a un nacional a la Ciudad de México, en donde logran un tercer lugar, siendo ella parte fundamental para alcanzar este importante logro para Veracruz.

Ahora, luego de picar piedra por mucho tiempo, Marlén está por vivir un momento histórico para el beisbol veracruzano y para ella, ya que fue invitada por el gerente de Cañeros, Óscar Viveros, para jugar como profesional en la Liga Invernal Veracruzana.

El próximo viernes su nuevo equipo, que enfrentará a Tobis de Acayucan en una serie de tres juegos, podría llegar su debut y pasar a la historia como la segunda mujer en México en jugar beisbol profesional varonil.

“La semana pasada fue cuando me hace la invitación el gerente de Cañeros, Óscar Viveros, porque en la junta de la LIV acordaron que podían jugar mujeres y me marcó para decirme que si me gustaría jugar con ellos”.

Como toda una hija de familia, ella debía tener la aprobación de su padre: “Le dije que tenía que hablar con mi papá para que me diera permiso y mi papá le dijo que sí”, señaló.

Ahora ya como profesional, acepta que no será fácil, pero platicó que peleará cuando se le dé la oportunidad de jugar.

“Obviamente no es igual y no será fácil, porque es una liga profesional, pero ahí estamos para pelear. La verdad no estoy nerviosa, como ya he jugado con hombres siento normal, pero esperemos que nos salgan bien los resultados”.

El debutar para ella con Cañeros es uno de sus sueños y espera poder cumplirlo pronto porque se siente con la capacidad de responder a su entrenador cuando sea requerida.

Otro de sus anhelos como toda deportista es poder alcanzar la Selección Nacional y espera realizarlo pronto, ya que para eso se prepara día a día con sus entrenadores, entre ellos su señor padre.

“Al finalizar la LIV, seguiré en los equipos locales para seguir preparándome y esperar a que salga un tryouts de la selección mexicana para intentar estar en ella, porque me siento con la capacidad de llegar lejos”, expresó en Diario de Xalapa.

Ella sabe que así como ha trabajado para llegar lejos, hay muchas jovencitas que lo están haciendo y por eso dijo: “Que sigan practicando, que no se den por vencidas, porque hay oportunidades para todas y en algún momento pueden llegar, nunca paren de luchar.

“La verdad no hay mucho apoyo al beisbol femenil. Deberían darle también la oportunidad a las mujeres. Creo que estaría bien que se hiciera una liga semiprofesional o profesional a nivel nacional, para que salga adelante el beisbol femenil y así triunfen todas las mujeres que lo juegan”, finalizó.

DIARIODEXALAPA

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