Balean a toda una familia

Vaquero, esposa e hijo fueron atacados a balazos por al menos seis sujetos desconocidos y una mujer, que sirvió como señuelo para un presunto robo que terminó en balacera en la vivienda de las víctimas, ubicada en el rancho El Zapote de la localidad Nuevo Paso del Arroyo, en Castillo de Teayo.

La familia conformada por Antonio Guzmán Flores, de 36 años de edad, quien se desempeña como vaquero del rancho en mención, su esposa Felícitas Petronilo Tiburcio, de 37 años, y su menor hijo, de nombre Jorge, de seis años de edad, quienes fueron sorprendidos por los proyectiles de arma de fuego de los sujetos.

De los hechos se sabe que la familia retornaba a su vivienda pasadas las 20:00 horas del viernes, pero metros antes de llegar de la nada se les apareció una mujer que a gritos les pidió agua, por lo que no dudaron en apoyarla, pero la sorpresa fue que cuando se hallaban en el interior de su domicilio, seis sujetos armados se introdujeron a la vivienda y exigieron el efectivo a la familia, respondiendo el vaquero que no contaba con dinero, por lo que sin más ni más dispararon en contra de los miembros de la familia en varias ocasiones, hiriendo a los tres, para posteriormente buscar dinero en toda la casa, por lo que finalmente el vaquero accedió a darle lo que habían obtenido de la raya.

Elementos de la Policía Municipal de Castillo de Teayo, tras ser alertados desplegaron un intenso operativo en el rancho para tratar de dar con los agresores, además del apoyo inmediato que brindaron a la familia del vaquero para su atención médica.

La madre y el pequeño fueron heridos en los glúteos, y el vaquero resultó lesionado en el antebrazo y abdomen. Paramédicos de Cruz Roja Tihuatlán los trasladaron al hospital regional de esta ciudad, en la primera hora de ayer, donde son reportados como delicados, pero estables.

A pesar de la pronta intervención de los policías municipales en el rancho, no se logró la detención de ninguno de los agresores, por lo que mantendrían constantes recorridos en la zona, en la búsqueda de los probables sospechosos.

POR LUIS SAN JUAN TRUJILLO

Comments

comments