Asesinan al descuartizador

SAN RAFAEL, Ver.- Uno de los presuntos implicados en el espeluznante crimen del citricultor Fernando López Cruz, a quien varios jovenzuelos desmembraron y se tomaron fotos con partes de su cuerpo para difundirlas a través de las redes sociales, fue ejecutado ayer en las inmediaciones del campo deportivo de la comunidad Puntilla Aldama, hecho que generó la movilización de los cuerpos policíacos.

El macabro hallazgo del cuerpo de quien fue identificado como Gelasio Torres Rodríguez, de 17 años, vecino de Puntilla Aldama, se realizó alrededor de las 7:50 horas de ayer, en medio de la carretera estatal Puntilla Aldama-Sonzapotes.

De acuerdo al reporte policial, campesinos que se dirigían a sus parcelas dijeron que en el camino lo hallaron tirado boca abajo, sobre la cinta asfáltica, en medio de un charco de sangre, por lo que se detuvieron a ver si podían ayudarlo. Fue así como descubrieron que tenía un disparo en la cabeza.

Aterrados por lo sucedido, dieron aviso a los paramédicos de la Cruz Roja, quienes solo confirmaron la muerte del menor de edad; los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del Estado y de la Policía Municipal se apersonaron en el sitio del hallazgo para acordonar el área como parte del protocolo para preservar la escena y las evidencias, además de dar aviso al personal de la Fiscalía General del Estado (FGE).

Los expertos en criminalística de la Subdelegación de los Servicios Periciales y agentes de la Policía Ministerial del Estado (PME) de Martínez de la Torre realizaron la fijación de la escena del hallazgo, para después ordenar el traslado del cadáver a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo), donde le sería practicada la necrocirugía de rigor.

Extraoficialmente se dijo que el hoy occiso presuntamente era uno de los jovenzuelos implicados en el homicidio cometido el día 31 de marzo, donde luego de desmembrar a su víctima se tomaron fotos con los miembros amputados para exhibirlos a través de sus redes sociales (WhatsApp y facebook).

Por EDGAR JUÁREZ GÓMEZ

Comments

comments