Aseguradora de la muerte

Poza Rica, Ver.- Un joven de 18 años murió al interior de su vivienda tras perder la batalla contra la muerte con la que lucho en varias ocasiones. la noche del sabado 25 del mes en turno y a seis meses de ser brutalmente arrastrado y arrollado segundos antes de subir al un taxi, el cuál fue impactado por alcance; el hospital solo le daba mejoralitos, la aseguradora Quálitas no autorizaba más.

Eduardo Steven López Neri a primera hora de la mañana el día domingo 28 de mayo del año le marco la parada al taxi 304 mismo que en un abrir y cerrar de ojos fue brutalmente embestido por otra unidad de alquiler con numero 376, en donde resultaron tres personas más lesionadas.

El choque tuvo lugar sobre la carretera del tramo Poza Rica-Tihuatlán, justo frente a su domicilio a la altura de las gasolineras y tiendas de conveniencia pasando la entrada al aeropuerto Tajín.

Tras el brutal choque personas que presenciaron el impacto soliucitaron el apoyo de una ambulancia siendo paramédicos de Cruz Roja quienes arribaron al lugar, de inmediato al primero que levantaron fue a Eduardo debido a la gravedad de sus lesiones y lo trasladaron al hospital San Jose donde estuvo internado por dos meses.

Luego de ingresar al hospital fue dado de alta al tiempo mencionada pero ocho días después los familiares lo regresaron por que se le dificultaba respirar, toda vez que presentó severos heridas internas de la caja torácica.

Así fueron los cuatro primeros meses en entradas y salidas del hospital particular donde solo le daban medicamento para controlar el dolor ya que la aseguradora de Qualitas no ordenaba tratamiento mas allá de tranquilizantes.

300 MIL PESOS
EL CALVARIO DE LA FAMILIA

La familia, en especial la madre de Eduardo cansada de las cuatro veces que lo dieron de alta y tres que lo reingresaron, decidieron llevarlo a hospitales de la ciudad de México y en el Puerto de Veracruz, ya que los empleados administrativos del servicio de seguros solo les daba largas y argumentaba que el joven ya se encontraba en total recuperación.

Tras la negativa de Quálitas la aseguradora de la muerte, la madre de Eduardo lo llevaron con un neurólogo en un primer inicio a la ciudad de México, donde los viaticos, comidas, medicamentos y estudios acabaron con su economia ya que en tan sólo una visita gastaron alrededor de 100 mil pesos, para lograr una recuperación sin éxito.

Hace aproximadamente un mes los familiares reunieron dinero suficiente para llevarlo a la ciudad del puerto de Veracruz, donde fue tratado y al parecer mejoraría, pero la esperanza se esfumó hasta la noche del sábado 25 de este mes.

En la fecha antes mencionada la madre de Eduardo Steven quien cursaba el sexto semestre de preparataria lo notó decaído, por la noche los familiares solicitaron el apoyo de los cuerpos de emergencia tras complicarse la respiración, aunque de inmediato en un primer momento arribó el doctor Gervació Aguilar Vargas para auxiliarlo, pero este solo confirmo el trágico desceso del joven.

Asi mismo llegó la ambulancia del hospital San José seguida de la unidad de paramedicos de Cruz Ámbar quienes nada pudieron hacer ya que la muerte de Eduardo Steven López Neri estaba confirmada.

Finalmente peritos arribaron al domicilio donde levantaron el cuerpo del ahora occiso y lo trasladaron al Servicio Médico Forense para la necropsia de rigor.

EN OCTUBRE
Es importante señalar que otro caso de negligencia por parte de la agencia de seguros Quálitas, es el de la señora Sandra Vazquez quien sufrió un accidente al viajar en un vehículo de alquiler el pasado 14 de octubre en la calle Independencia y calle Pípila de la colonia Manuel Ávila Camacho.

De igual forma fue internada en el hospital, pero la dieron de alta días después a pesar de que los médicos le diagnosticaron ligamentos de la pierna reventados y por lo tanto necesitaba una cirugía que supera los 80 mil pesos, ya que los 27,500 pesos que pagó el responsable se lo repartieron al parecer entre el perito de transito, el ajustador y el chofer del taxi agraviado sin que le llegara ningun peso a la lesionada hasta la fecha.

 

 

POR LUIS SAN JUAN TRUJILLO

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