ASEA condiciona la construcción de Dos Bocas a Pemex

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La Agencia de Seguridad Energética y Ambiental (ASEA) autorizó de manera condicionada a Pemex la construcción de la refinería de Dos Bocas, en Tabasco. Lo anterior, con base en juntas de información pública realizadas en la zona y a pesar de la denuncia de organismos ambientales en torno a la falta de información de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).

“La agencia, como en cualquier otro proyecto bajo su responsabilidad, ha aplicado los estándares más estrictos para la salvaguarda de los bienes y servicios ambientales de la zona y la seguridad de las personas y comunidades”, aseguró el regulador en un comunicado.

Sin embargo, entre sus consideraciones resaltó que dado que el proyecto se construirá en sitios aledaños donde existen humedales, se ha prohibido interrumpir o desviar cualquier cauce o flujo de escurrimientos (temporales o permanentes), drenes, arroyos, canales, o cualquier otro tipo de cuerpos de agua.

Asimismo, deberá mantenerse a salvo la integridad del flujo hidrológico de la zona remanente del manglar que se localiza en las orillas del río Seco, por lo que no podrá realizar ningún relleno, dejar bordos, ni construcción de infraestructura que pueda alterar o perturbar el libre flujo de agua o provoque la desecación de algún humedal.

Como medida de compensación acorde con la afectación causada por la ejecución del proyecto, impondrá también acciones de reforestación en la Laguna de Mecoacán, mismas que deberán realizarse en coordinación con el gobierno de Tabasco.

De igual forma, ordenó la realización de acciones específicas para la protección de los remanentes de manglar que quedan en el cauce del río Seco, por lo que Pemex deberá realizar el monitoreo de tasas de cambio del manglar a través del Sistema de Monitoreo de los Manglares de México. En caso de deterioros, Pemex deberá subsanar dichas afectaciones.

También se impone la estatal la obligación de presentar un programa de monitoreo de la calidad de agua superficial y subterránea durante la vida de la refinería y en caso de modificaciones deberá aplicar medidas de corrección e informar inmediatamente a la ASEA.

Como quinta condición, Pemex aplicará un Programa de Rescate y Reubicación de Flora con estrategias de rescate, reubicación y reforestación de especies sensibles y catalogadas en la NOM-059-SEMARNAT-2010.

En lo que respecta a la fauna endémica del sitio, deberá implementar un programa de ahuyentamiento, rescate y reubicación con énfasis en las especies que se encuentran incluidas en la NOM-059-SEMARNAT-2010.

Finalmente, en cuanto al cambio climático, Pemex presentará ante la ASEA el Programa de Monitoreo a Variables de Vulnerabilidad, con el objeto de identificar zonas, instalaciones o equipos vulnerables a fenómenos hidrometeorológicos extremos y a fenómenos derivados del cambio climático, tales como inundaciones, huracanes, erosión costera e incremento del nivel del mar.

Cabe recordar que luego de la junta de información pública que se llevó a cabo en la zona el pasado 11 de julio, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), Greenpeace México, el Centro para la Diversidad Biológica (CDB) y Naturalia, aseguraron que la MIA presentada el 14 de junio contó con información completa, exhaustiva y adecuada, por lo que no tomó en cuenta los principios de prevención y precaución con el fin de garantizar el derecho a un medio ambiente sano.

Dado que Pemex no dio a conocer las obras asociadas al proyecto principal, solicitaron a la ASEA que desechara la MIA para el arranque de esta obra que deberá arrancar en 2022 con una capacidad de refinación de 340,000 barriles diarios y una inversión de 8,000 millones de dólares.

 

 

 

Con información de EL ECONOMISTA

NF

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