Antonio Banderas reivindica a Picasso

CIUDAD DE MÉXICO.

Antonio Banderas tenía 20 años la primera vez que le ofrecieron interpretar a Pablo Picasso para su etapa juve­nil, sin embargo, por cuestio­nes de producción no se pudo concretar. Así le pasó cuando cumplió 30 y después 40. Ya en sus cincuenta y tantos, el cineasta Carlos Saura anunció que Banderas encarnaría al Picasso que había desarrolla­do en un guión, no obstante, el proyecto no prosperó. Hoy, a sus 57 años, el actor por fin pudo concretar ese deseo de interpretar al artista que cu­riosamente nació en Málaga, a dos cuadras de donde Ban­deras nació, gracias a la serie Genius: Picassoque producen Ron Howard y Brian Grazer.

“Interpretar a Picasso fue una gran responsabilidad por varias razones. Primero por ser una figura de una impor­tancia artística extraordina­ria, fue un genio y los genios acarrean una serie de compli­caciones a la hora de descri­birlos y montar un personaje alrededor de ellos. Segundo, porque nació en mi tierra y eso añadía un sentir de la res­ponsabilidad muy grande y la tercera porque don Pablo Picasso es un personaje bas­tante misterioso en su vida privada y bastante controver­tido, sobre todo en su relación con las mujeres que forman parte de su vida. Estas razones hacían un personaje compli­cado de abordar y había que ponerse en modo de trabajo, informarse bien, comprobar datos… Para mí ha sido uno de los personajes más im­portantes que he realizado en mi vida y tengo un sen­tido de la responsabilidad muy grande porque quie­ro seguir viviendo en Má­laga y no quiero que me echen de mi tierra”, expresó Bande­ras en entrevista telefónica.

El actor, quien ha sido nominado a tres Globos de Oro, confesó que para él era necesario reivindicar la imagen de ese artista in­comprendido por muchos que se vio impedido a pisar su na­tal Mála­ga debido a los conflictos políticos que tuvo durante la dictadura de Fran­cisco Franco.

De hecho, el intér­prete malagueño contó que el plan original de no filmar en Málaga se vio mo­dificado después de que in­vitara a Málaga a Ken Biller, director, guionista y produc­tor de Genius: Picasso. Ban­deras lo llevó a distintos sitios como la casa en la que Picasso nació, la Plaza de la Merced, la Plaza de Toros o el lugar don­de comenzó sus estudios de pintura.

“Le decía a Ken que fue una pena que durante la dic­tadura de Franco, Picasso no pudiera venir porque él era un exiliado político. Para mí era una pena no haberlo visto por las calles de su Málaga y recibir el aplauso de los malagueños. Así que Ken Biller cambió el plan de rodaje, se vino a Málaga y me dio un gran rega­lo, que fue hacer realidad el sue­ño que yo había tenido siempre de haber visto a Picasso pasearse por Málaga, por sus playas. Eso fue muy emocionante para mí porque no era yo, para mí se trataba de hacerle una reivindicación política al haber traído (con su actuación) a Picasso a la tie­rra que lo vio nacer y la tierra que se quedó con ganas de ha­berle dado un gran aplauso por ser nuestro único hé­roe”, explicó Banderas.

Este lunes el públi­co será testigo del tra­bajo que realizó Banderas en la etapa madura de Pa­blo Picasso, ya que en la eta­pa juvenil el personaje fue interpretado por Alex Rich. Banderas contó que cuando le tocaba rodar sus escenas, llegaba a las tres de la mañana a maquillaje para someter­se a cinco horas y media de maqui­llaje en las que le po­nían los prostéticos que le ensanchaban la nariz, la frente y la boca. Asimis­mo, le trabajaban las cejas y le colocaban dientes postizos.

“Desde el principio dije que no quería un museo de cera, no quería que se viera falso. Contamos con un equi­po de profesionales que hicie­ron un trabajo extraordinario, era como si me convirtiera en un lienzo en blanco sobre el que pintaban al propio Pi­casso con esa calva, esas ce­jas, esos dientes. Todo fue un trabajo muy exhaustivo y aún tengo a Picasso pegado a mi alma, pues todavía hace tres semanas esta­ba rodando en Budapest”, com­plementó el his­trión que volverá a trabajar con Al­modóvar en Do­lor y gloria.

El español comentó que la gente de la pro­ducción siem­pre pensó en él para el papel de Picasso, sin em­bargo no le de­cían nada por una razón.

“En su momento me re­uní en un hotel de Londres con Ron Howard y Ken Biller y ahí me ofrecieron el papel de forma directa. Todas las reticencias que en su mo­mento había tenido no las podía seguir teniendo al ve­nir de la mano de un señor como Ron Howard, quien me dio muchas garantías de que íbamos a hacer un producto de calidad. Me fui pensando que si tenía una gran posibi­lidad de hacerlo y justo ayer (el domingo) Ron Howard me confesó que yo era la úni­ca opción que habían con­templado, pero que no me lo querían decir para que no les pidiera mucho dinero”, remató Banderas ente risas.

Excelsior

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