4 culturas prehispánicas que creerían en la agua como deidad

Todas las sociedades han valorado la importancia del agua a través del tiempo pero cada una le ha dado a este elemento, clave para la vida humana y el desarrollo, diversos significados y fundamentos. Las culturas prehispánicas mexicanas consideraron al agua un elemento natural divino, responsable de engendrar al mundo, crear al hombre y restituirle la vida.

El sistema hidráulico también formaba parte de la estructura de gobierno confederado pues era fundamental para el funcionamiento de la vida del pueblo. Otra de las culturas que se desarrollaron antes de la llegada de los españoles, fue la cultura maya. Estos nativos que en México se ubicaron por 3.000 años en Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán, consideraban que en el cosmos reinaban energías poderosas y que éstas se manifestaban en la naturaleza. El agua era una de las fuerzas directoras y el sostén primordial de la estructura del mundo. La divinización de este elemento y su simbolización se constituyó en una poderosa manera de comprender y expresar lo cognitivo. El dios del agua de los mayas era Chac, cuya imagen caracterizaban con una figura humana de enorme nariz ganchuda. Los voceros pluviales de este dios eran las ranas que, al croar, invocaban a los hacedores de la lluvia para que vaciaran sus aguas en los cultivos.

 

En este artículo conocerás a 4 deidades de diferentes culturas relacionadas con el agua.

1. Tláloc para los Mexicas

 

Según el Códice Aubin, un relato en lengua náhuatl del siglo XVI, después de la aparición portentosa del águila sobre el nopal que señaló ante los mexicas el sitio de la fundación de Mexico-Tenochtitlan, un sacerdote llamado Axolohua fue sumergido en la laguna. Al día siguiente Axolohua volvió a aparecer y contó lo siguiente: “Fuí a ver a Tláloc, porque me llamó, dijo: Ha llegado mi hijo Huitzilopochtli, pues aquí será su casa. Pues él la dedicará porque aquí viviremos unidos sobre la tierra”. De esta manera Tláloc, una de las deidades más antiguas de Mesoamérica, recibió a “su hijo” Huitzilopochtli, dios joven de los mexicas recién llegados, y anunció que ambos compartirían el dominio sobre la nueva capital. Aquí y en otros contextos como la caída de Tollan, Tláloc actúa como una deidad que otorga “el valor, el mando”, es decir, el poder, una función del dios de la lluvia que ha sido destacada por José Contel (2008). Por lo anterior, el Templo Mayor de Tenochtitlan estaría compuesto por una gran pirámide doble, con dos “capillas” en su cúspide: una del lado sur, dedicada a Huitzilopochtli, y otra del lado norte, dedicada a Tláloc. Ahora bien, conviene detenernos sobre la antigüedad de este dios en el Centro de México. Un hallazgo reciente en el sitio de La Laguna (Tlaxcala) es un fragmento de una máscara o de un incensario que representa el dios de la tormenta, antecedente del Preclásico (600-400 a.C.) de Tláloc (Carballo, 2007). Se encontraron en el sitio de Tlapacoya, también del Preclásico (en la Cuenca de México), botellones antropomorfos de cerámica que podrían ser los prototipos de las famosas ollas Tláloc que aparecieron en Teotihuacan. La gran difusión hasta el Posclásico de este tipo de ollas a lo largo y ancho de Mesoamérica ha sido estudiada por Leonardo López Luján (2006, I, pp. 140-143). Esos recipientes han sido hallados en los grandes sitios del México central como Teotihuacan, Tula y Xochicalco, pero también en lugares donde había manantiales, como Chapultepec, y en la cumbre de importantes montañas como el Cerro Tláloc, destacado santuario dedicado a esta deidad.

2. Chaac para los Mayas

 

Crédito: tierrasmayas.com

Chaac el dios maya, dios del agua; el culto en a esta deidad del agua, fue en el preclásico y en le clásico ; se relaciona con la producción agrícola, la lluvia, el relámpago y el trueno. En los pueblos mesoamericanos, la religión y los ritos asociados a ella estaban relacionados principalmente con el mantenimiento del orden del cosmos, la fertilidad y el bienestar general. Con base en los conceptos religiosos se establecieron los calendarios, se justificaba el papel de los gobernantes y se planeaban los ciclos de producción agrícola, entre otros aspectos, ya que se realizaba un amplio y variado conjunto de ritos, efectuados por reyes y sacerdotes, en el cual se incluía danzas, sacrificios, autosacrificios, juego de pelota. Chaac el Dios de la lluvia, está representado en los códices con una larga nariz y dos colmillos enrollados que le salen de la boca hacia abajo. El adorno que lleva en la cabeza es generalmente una faja anudada y el jeroglífico de su nombre tiene un ojo que, en el Códice Tro-Cortesiano, toma la forma de una T. Se ha sugerido que este elemento representa lágrimas que brotan del ojo, pudiendo simbolizar la lluvia y, por consiguiente la fertilidad. Este signo es también el jeroglífico del día Ik, cuya deidad patrona era quizá el dios de la lluvia. Chaac era una divinidad universal de primera categoría, sin embargo no era considerado como una deidad única, sino como los cuatro dioses de los puntos cardinales, teniendo cada uno su propio color. Durante los recorridos de la Expedición Yucatán desde Riviera Maya hasta la lejana Calakmul, siempre estará presente en forma de mascarones, adornando fachadas de templos y pirámides. Destacan en ciudades como Uxmal donde el dios chaac era su dios principal.

3. Cocijo para los Zapotecas

 

Dios Zapoteca de la lluvia, el Rayo, La Fertilidad, Las Nubes y Cuerpos de Agua en General. Emparentado con Tláloc, Divinidad Azteca de la lluvia y Chaac, Divinadad Maya de la lluvia. Aunque similar al Chaac y Tláloc, es adiferencia de sus contrapartes una deidad suprema, tambien se le conoce como 13 Flor y Yatacao. Se tiene conocimiento de su adoracion desde el 100 a. E, cuando Monte Alban se habia consolidado y estaba libre de la influencia olmeca pero comienza la teotihuacana. Al igual que Tláloc tiene atributos de serpiente y de cerro pero en el se mezclan rasgos de jaguar y cocodrilo,; adiferencia de otras regiones de mesoamerica en que el año estaba determinado por algun simbolo solar, entre los zapotecos el icono de año era un rayo, los crotalos de una vibora de cascabel o el gligo de agua en forma de M, esto es por que el calendario zapoteco se regia por los ciclos agricolas.

4. Dzahui para los Mixtecas

Dzahui es el nombre que recibe el Dios de la Lluvia entre los mixtecos. Literalmente, su nombre se traduce al español como lluvia, que también es el nombre de los mixtecos en su propio idioma: ñuu dzavui, ñuu dzahui o ñuu sávi, el pueblo de la lluvia. Durante la época precolombina, Dzahui fue la divinidad patrona de los mixtecos, que consideraban ser protegidos por este ser. Como otros ñuhu, Dzahui también fue petrificado cuando el Sol (Ndicahndíí) apareció en el firmamento. A Dzahui se le identificaba especialmente con las piedras que tienen forma de gotas de agua.

 

 

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