2 Mujeres Ejecutadas

Dos mujeres fueron asesinadas a balazos en un naranjal de la comunidad Mequetla, perteneciente a Castillo de Teayo, hasta el momento siguen en calidad de desconocidas debibo a que recibieron varios tiros en el rostro y quedaron irreconocibles.

En un naranjal ubicado entre la carretera Mequetla-Pozo 1, fueron encontradas a las ocho de la mañana de ayer, por un campesino que alertó a la policía de aquel municipio.

Se trata de dos jóvenes de entre 20 y 25 años de edad quienes fueron halladas boca abajo y con signos de tortura; la policía informó que en la escena del doble asesinato se encontraron muchos casquillos percutidos por lo que todo parece indicar que en los victimarios las asesinaron en ese sitio.

Arribó hasta el lugar de los hechos la licenciada Guadalupe García Hernández, fiscal primera especializada en delitos contra la familia, mujeres, niños, niñas y trata de personas para coordinar las diligencias y verificar si se trataba de feminicidios. La policía ministerial hizo lo propio y tras conocer del caso se inició con las averiguaciones. Se logró saber que ninguna de las víctimas fue abusada sexualmente y la muerte derivó de los impactos recibidos así como de los fuertes golpes; cada una de las víctimas habría recibido al menos 4 balazos, casi todos en el rostro.

Aunque en un principio se pensó que podría tratarse de dos jóvenes que fueron privadas de su libertad en la sierra norte del estado de Puebla, esa versión fue descartada al anochecer pues se confirmó que ciertas características no coincidían.

Es importante mencionar que una la primera de las víctimas vestía blusa naranja, short azul y sandalias tipo crocs; un tatuaje en forma de rosa en el hombro derecho y otro en forma de ancla en la mano izquierda.

De igual forma, la otra vestía una camiseta blanca, short de licra azul marino y tenia tatuados una hoja de marihuana y el apellido “Avendaño” en la pierna derecha, así como el signo de infinito.

Hasta el cierre de esta edición las dos mujeres seguían en calidad de desconocidas.

POR CLEMENTE HERNÁNDEZ REYES

GRÁFICAS: RAFAEL RODRÍGUEZ ÁVILA

 

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